HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

Mensajes etiquetados observación

Feldenkrais y Judo aplicados a la vida.

Maestro Jigoro Kano

Maestro Jigoro Kano

Cuando el Dr. Feldenkrais desarrolló su método puso mucha atención en que éste pudiera aplicarse, no sólo al óptimo funcionamiento del sistema cuerpo-mente sino también, a la vida misma.

Moshé Feldenkrais fue entrenado directamente por el creador del Judo, Jigoro Kano, y elegido por él para  transmitir el conocimiento de este Arte Marcial por Europa.

En el diseño de su método se puede observar cómo subyacen 4 Principios Fundamentales del Judo, aplicables a la vida diaria,  a saber:

1.- “Prestar gran atención a la relación entre los individuos para el beneficio y bienestar mutuos”

Durante las clases del Método Feldenkrais se presta una atención especial a “cómo” se relacionan las partes del cuerpo entre sí. Además de esto, a menudo se pide a l@s alumn@s que realicen la clase teniendo en cuenta y coordinando su acción con la acción de sus compañer@s. Esto implica que la atención del/a alumn@ debe permanecer, al mismo tiempo, dentro, conectada con sus sensaciones, y fuera, observando el espacio, las personas que lo habitan y los obstáculos potenciales.

Esto implica un entrenamiento de la atención con el fin de mejorar nuestra capacidad para desenvolvernos en el medio social y natural, osea, en la vida misma, de forma inteligente y respetuosa, tanto con nostr@s mism@s como con todo lo demás.

2.- “Actuar con decisión”

Tras considerar todos los componentes posibles del medio interno y externo que pueden afectar a la acción, actuar con decisión significa “hacerlo sin dudar y sin segundos pensamientos que nos puedan hacer titubear”, decía el Maestro Kano

Moshé Feldenkrais se refiere a esto como “Eliminar la acción parasitaria o inhibir movimientos parásitos”. Para Moshé, el logro de la acción correcta, sentida como fluida, fácil y bella, deviene, no tanto de esforzarse y conocer cómo hacer un movimiento correcto, sino de ser conscientes de cuáles son los obstáculos internos que nos impiden que el movimiento, o nuestra acción en el mundo, fluya. Es decir, tomar conciencia de lo que nos produce miedo, vergüenza, desconfianza, pereza, sentido de culpa, etc, dejarlo a un lado y no permitir que nos paralice u obstaculice en nuestra vida diaria.

3.- “Saber cuando parar”

Los dos puntos anteriores nos enseñan “cómo proceder”. El siguiente punto importante es saber “cómo y cuándo parar”.

Dice Jigoro Kano: “Cuando hemos alcanzado el punto que hemos determinado con anterioridad, es entonces cuando debemos dejar de aplicar la técnica en cuestión”.

Durante las Clases, el Dr. Feldenkrais sugiere que, una vez que hemos realizado, una sóla vez, el movimiento propuesto, hagamos una pausa completa, deteniendo toda acción, de forma que el siguiente movimiento constituya una acción totalmente nueva y separada de la anterior.

El punto más importante aquí tiene que ver con no dejarnos llevar por la inercia, lo que daría lugar a una repetición compulsiva y automática del movimiento en cuestión, impidiendo, así, la posibilidad de descubrir cómo organizarnos de forma más eficaz e inteligente de cara a la ejecución del siguiente movimiento o acción.

Aplicar esto a la vida diaria, nos ayuda a “parar y darnos cuenta” de que es erróneo pensar que una estrategia que nos ha dado resultados positivos, en un contexto determinado, puede ser aplicada de forma exacta a otra nueva situación o, por el contrario, que estamos condenados al fracaso por que cambiar o elaborar nuevas estrategias es difícil o está fuera de nuestro alcance.

Funcionar de forma eficaz nos demanda, permanecer siempre alerta, no dejar de aprender y reorganizarnos constatemente para poder adaptarnos a las nuevas situaciones que nos presenta la vida momento a momento.

4.- “Pasea por un único camino, no te vuelvas engreído por la victoria o roto por la derrota, no te olvides de ser precavido cuando estes en calma, y no tengas miedo cuando el peligro aceche”

jigoro_kano_judo1

Este proverbio evoca la esencia pura del Judo. Implícito, en esta frase, está el que si nos dejamos llevar solamente por el éxito, la derrota seguirá a la victoria, y esto también nos indica que debemos estar siempre alerta, incluso instantes después de haber conseguido una “victoria”.

El Judo y el Método Feldenkrais son artes cuyas lecciones se pueden aplicar  a la vida diaria con el fin de elevar nuestro nivel de conciencia y de perfeccionar y refinar nuestra acción en el mundo.

Helena Guevara

El coraje de moverse lentamente y sin esfuerzo.

foto_rueckenCada vez tengo más claro que el Método Feldenkrais es sólo y exclusivamente para personas valientes. Ya sabemos que la persona valiente no es la que no tiene miedo sino la que tiene el coraje de confrontarse con sus sombras, sus miedos, heridas y dificultades.

En este momento existen en nuestra sociedad multitud de propuestas de “salud” que tienen que ver con el entrenamiento muscular, estiramientos y tonificación.  Todas ellas, a menudo, rodeadas de músicas trepidantes, diseñadas en forma de series repetitivas de movimientos rápidos y con instructor@s a los que imitar que, además de hacerlo “mejor” que nosotr@s, nos alientan a esforzarnos siempre un poco más. Dichoso esfuerzo… dichosa cultura judeo-cristiana que nos maldijo insertando en el inconsciente colectivo la creencia de que tendremos que esforzarnos y sufrir para lograr expiar la culpa de un tal Adán que comió no se qué manzana prohibida…

El Método Feldenkrais va contracorriente, quizás por eso cuesta darlo a conocer…

El Dr. Feldenkrais, a través de su ingenioso método, nos propone movernos muy lentamente y reducir el esfuerzo al máximo posible, sin, jamás, ir más allá de nuestros propios límites. De esta manera, podremos afinar nuestra sensibilidad y, nuestra atención captará detalles acerca de nosotr@s mism@s, de nuestra forma de movernos y de estar en el mundo que hasta ahora eran inconscientes y habían pasado inadvertidos. Es en este momento cuando el coraje entra en juego, por que nos daremos cuenta de que, en muchas ocasiones, nuestro cuerpo no sabe responder a las ordenes dictadas por nuestro cerebro (por ejemplo: trata de flexionar, lentamente y sin esfuerzo, el dedo anular de una de tus manos sin que se flexione ni el meñique y ni el dedo corazón). También encontraremos puntos de dolor que hasta ahora pasaban desapercibidos, desconexiones entre diferentes partes de nuestro cuerpo, desorganización en relación al orden organicamente “correcto” de movernos (por ejemplo utilizando la musculatura del cuello en primer lugar cuando queremos levantar la cabeza del suelo si permanecemos tumbados boca arriba, en vez de inicar el movimiento desde los músculos del bajo abdomen).

Para nuestro ego no es plato de buen gusto darnos cuenta de que sabemos mucho menos de lo que creíamos, de que nuestro cuerpo alberga  y enquista mucha información dolorosa que tiene que ver con nuestra historia personal, familiar y cultural…

Por eso hace falta coraje, por que el Método Feldenkrais te confronta con tu lado oscuro. Cuerpo, movimiento y fuerza de la gravedad son los ingredientes base para este camino de autoconocimiento.

¿Lo bueno? A parte de ser una gran estrategia para tomar conciencia de tus sombras, lo bueno es que tomas conciencia por ti mism@, que nadie se entera de la profundidad dolorosa de tu proceso, que no lo tienes que exponer en público, que puedes vivirlo íntimamente y ser tú tu propi@ maetsr@. Lo bueno, también, es que estarás acompañad@ por un/a profesor/a que “no lo hace mejor que tu”, que no te juzga, que te alienta a hacer menos, a ir más despacio y más profundo, que es compasiv@ y también autoconsciente de sus propias limitaciones.

Gracias.

Helena Guevara

“Encuentra tu verdadera debilidad y ríndete a ella. Ahí está el camino de la genialidad. La mayoría de la gente pasa su vida usando sus fortalezas para superar o encubrir sus debilidades. Hay unos pocos que utilizan sus fuerzas para incorporar sus puntos débiles, que no se dividen, esas personas son raras de encontrar. En cualquier generación hay unos pocos y son quienes la lideran”Moshé Feldenkrais 

Para que la vida fluya… ¿Hay que esforzarse o no?

HEMISFERIOSEl tipo de enseñanza que hemos recibido, desde nuestra más tierna infancia, ha generado la idea de que “no está bien del todo poder hacer una cosa sin tener la sensación de esfuerzo“. Se ha conseguido que cuando las cosas nos salen fácilmente, o nuestra vida fluye, tengamos cierta sensación de culpabilidad…

En palabras textuales del Dr. FELDENKRAIS:
“Parece que los padres y maestros obtienen una satisfacción sádica de obligar a los niños a hacer un esfuerzo. Si el niño puede hacer sin patente esfuerzo lo que se le pide, lo trasladarán a una clase más adelantada o le pondrán más deberes, sólo para asegurarse de que el pobre aprenda que “la vida es así” y que no debe sentirse satisfecho, a menos de experimentar la tensión de haber llegado al límite”

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estas dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies