HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

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Envejecimiento y falta del movimiento.

Felden clase 5¿Cómo te sientes cuando ves a un hombre o mujer de edad avanzada moverse lentamente y con gran dificultad? ¿Crees que ese es tu destino? ¿Crees que los seres humanos estamos condenados, con el paso de los años, a movernos de forma más restringida, a ser cada vez menos adaptables, más rígidos e inflexibles?

Si nos guiamos por lo que observamos a nuestro alrededor esta creencia esta bien fundamentada, ya que la mayor parte de las personas mayores que vemos en nuestra sociedad están muy limitadas a nivel de movimiento y cada vez son menos autónomas y más dependientes.

Pero si nos guiamos por cómo, efectivamente, está diseñado el sistema nervioso del ser humano, la creencia de que el envejecimiento trae consigo la limitación del movimiento quedará invalidada.

Abreviadamente podemos decir que el sistema nervioso humano está diseñado para mejorar, sin fin, su capacidad de moverse, de pensar y de sentir. Es decir, la posibilidad de aprender, en cualquiera de estas áreas, no tiene límites y no disminuye con la edad.

Lo que sucede es que una vez que encontramos una manera de desenvolvernos y de movernos en la vida que más o menos funciona, nos dedicamos a repetir esa estrategia una y otra vez, generando una serie de hábitos que se graban “a fuego” en nuestro cerebro. Al “movernos” siempre, de la misma manera, dentro de lo conocido, de forma automática, sin explorar nuevas opciones, afianzamos y perpetuamos unas rutas neuronales concretas, que con el paso de los años se convierten en las conocidas “manías de viejo”. Ser maniático no es un rasgo de la personalidad, ni una desgraciada cualidad de la vejez. Significa tener un escaso repertorio de respuestas a las demandas de una vida misteriosamente cambiante y una compulsión interior a repetir reiteradamente las mismas formas de funcionar.

Una persona “maniática” es una persona que ha dejado de aprender, que por desconocimiento e inconsciencia, ha elegido dejar de alimentar a su cerebro con nuevas opciones, con nuevos registros de movimiento, nuevos puntos de vista sobre un mismo aspecto, nuevas maneras de hacer lo mismo de forma diferente.

El Método Feldenkrais, de auto-conciencia a través del movimiento, pretende, precisamente, ofrecer a nuestro sistema nervioso más opciones de movimiento, ampliar el rango de movilidad de todas y cada una de las articulaciones del cuerpo, despertar nuevas posibilidades de acción más eficaces, suaves y fáciles a las usadas hasta hoy.

Dice el Dr. Feldenkrais:

“El perfeccionamiento no tiene límites. El hombre que estaba habituado a leer a la luz de una antorcha o una lámpara de aceite pensó que la vela de cera era la última palabra y no prestó mayor atención al humo, el hollín o el olor que despedía. Cuando consideramos el posterior desarrollo de la iluminación artificial, comprendemos que al fijar límites sólo nos basamos en la ignorancia. Cada vez que ampliamos los confines de nuestro conocimiento y auto-conciencia, aumentan nuestra sensibilidad y la precisión de nuestras acciones y se expanden los límites de lo que consideramos normal”.

Personalmente cuando miro al futuro tengo claro que tipo de viejecita quiero ser.

• Quiero ser autónoma, ágil y despierta. Quizás no tenga “el traje tan planchado como ahora”, pero espero sentirme en él más cómoda que hoy.

• Quiero moverme de forma más armoniosa y liviana, subir al monte y cansarme menos por estar mejor organizada, levantarme del suelo con más agilidad y al caminar descalza por las rocas, a la orilla del mar, tener más habilidad y mejor equilibrio.

• Quiero sentir siempre curiosidad por la vida, ganas de aprender y fuerza vital para hacerlo.

• Quiero conocer mi propio ritmo y respetarlo, sin importarme cuál es el ritmo marcado por la sociedad actual.

• Quiero sensibilizarme, desarrollar más y más la capacidad de sentir, y así poder discernir con más claridad lo que realmente necesito en cada momento. Empatizar mejor, por ser más sensible, y tener el corazón más abierto para que puedan entrar en él más personas, sean como sean y piensen como piensen.

• Quiero seguir investigando, practicando y compartiendo el Método Feldenkrais, por que es la herramienta más completa e inteligente, que hasta hoy he conocido, para lograr todo lo que he expuesto anteriormente.

Y, también, quiero “meterte el gusanillo” para que te animes a conocer ¿Qué es Feldenkrais? y despertar tu curiosidad y que nunca dejes de aprender y que descubras, sean cuales sean tus condiciones de salud y tu edad, que tu capacidad de mejora no tiene límites.

Por cierto… ¿Tú cómo quieres ser de mayor?

Muchas Gracias

Helena Guevara

“Idear nuevas alternativas contribuye a que seamos

más fuertes y sabios.” M. Feldenkrais

Envejecer significa dejar de tomar conciencia.

learningDice el Dr. Feldenkrais que “La libertad tiene que ver con la posibilidad de tener opciones”.

Los sistemas vivos tienen dos opciones: incapacitarse progresivamente para mantener su estructura u orden interno o, por el contrario, evolucionar hacia una mejor organización u orden superior. La primera opción tiene que ver con el envejecimiento, tal y como comunmente lo conocemos: enfermedad, restricción de movimiento, incapacidad de adaptación a nuevas situaciones, y la segunda, evolucionar, con la indagación interna, la toma de conciencia, el aprendizaje constante y la salud, entendiendo ésta en un sentido amplio.

Que la piel se arrugue y el pelo encanezca es un aviso de que el tiempo se acaba y el final se acerca.

Otra vez tenemos dos opciones: resignarnos, dejar que la incapacidad se vaya haciendo dueña de nosotros y tratar de tener el medio externo lo más controlado posible o, por el contrario, aceptar el desafío e indagar, día a día, momento a momento, cómo deshacer los condicionamientos inconscientes que nos causan daño a nosotros y a los demás, y desarrollar la capacidad de adaptación al medio externo.

Ese día va a llegar; digase el final, la muerte, el tránsito, el gran encuentro o como lo queramos llamar y nuestra conciencia, sí o sí, va a mirar hacía atrás y nos va a tocar tomar nota de todo el tiempo perdido en distracciones banales e intuyo cierto arrepentimiento por no haber puesto en el nº1 de nuestras prioridades, el empeño en evolucionar y despertar.

“Es un mito pensar que el despertar espiritual es un fenómeno raro que sólo está a disposición de unos pocos escogidos…Este mito sobre el despertar es un obstáculo para nuestro propio proceso de descubrimiento, por que creemos en una limitación que no es real, sino autoimpuesta.” Adyashanti

Cuando me miro en el espejo me digo, ánimo, aún tienes tiempo de tomar conciencia, de desenredar tus nudos internos, de aligerar la carga, de dar luz a los automatismos que te mantienen en un estado se sueño y sufrimiento.

Envejecer me impulsa a tratar de tomar más y más conciencia acerca de cómo funciono en mi día a día: cómo pienso, cómo me muevo, cómo me relaciono, cómo escribo, cómo me expreso, etc. Por que sólo tomando conciencia de nuestra forma de actuar tendremos la posibilidad de elegir nuevas opciones de funcionamiento más integras, saludables y maduras.

Gracias.

Helena Guevara

cuerpo-arco-iris

¿Es fácil cambiar de hábitos?

DIFERENTES FORMAS DE EXPLICAR LO MISMO:

AUTOBIOGRAFÍA EN 5 PASOS

1) Bajo por la calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Me caigo dentro, estoy perdida… me siento impotente.
No es culpa mía.Tardo una eternidad en salir de él.

2) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera: Finjo no verlo.
Vuelvo a caer dentro.
No puedo creer que esté en el mismo lugar. Pero no es culpa mía.
Todavía me lleva mucho tiempo salir de él.

3) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la calle.
Veo que está allí. Caigo en él de todos modos… es un hábito.
Tengo los ojos abiertos. Sé donde estoy.
Es culpa mía. Salgo inmediatamente de él.

4) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Paso por el lado.

5) BAJO POR OTRA CALLE.

Por  Nyoshul Khenpo, lama tibetano

LA FUERZA DEL HÁBITO

“Corregir una postura o un movimiento defectuoso habitual es sumamente difícil, aún despues de haberlo descubierto. En efecto es preciso corregir tanto el defecto como la forma en la que se presenta la acción. Necesitamos gran persistencia y conocimiento para movernos de acuerdo a lo que sabemos, en vez de hacerlo de acuerdo con el hábito.

Si una persona tiene el hábito, al estar de pie, de llevar demasiado adelante su estómago y la pelvis y, como consecuencia de esto, de inclinar la cabeza hacia atrás, su espalda de incurvará demasiado para lo que conviene a una buena posición. Si entonces lleva la cabeza hacia adelante y echa atrás la pelvis, tendrá la sensación de inclinar la cabeza hacia adelante y llevar la pelvis demasiado atrás, y la posición le resultará anormal. Como consecuencia, pronto recobrará su postura habitual.

Por consiguiente, es imposible modificar el hábito a partir de la mera sensación. Es preciso ejecutar algún esfuerzo mental consciente hasta que la posición ajustada deja de parecer anormal y se transforma en hábito.  Cambiar un hábito es mucho más difícil de lo que puede parecer a primera vista; todos los que lo intentaron lo saben”

Por Moshé Feldenkrais, científico

Pag 68 Libro”Autoconciencia por el movimiento”

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