HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

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Reinventarse a través de la conciencia y el movimiento

F2¿Qué es el Método Feldenkrais?

¿Algo parecido al Yoga, Tai-Chi o Pilates?

No, el Método Feldenkrais no se parece, en nada, a lo que has conocido hasta ahora. Que se ofrezca en salas de yoga, baile, en centros culturales o gimnasios no quiere decir que Feldenkrais se parezca a ninguna de estas tres disciplinas. Es tentador querer meter a todas en un mismo cajón por ser trabajos de cuerpo y conciencia.

El Dr. Moshé Feldenkrais desarrolló, durante más de 50 años, este ingenioso método para potenciar  la  capacidad de aprendizaje y adaptación al cambio del sistema nervioso y así facilitar, a toda persona que lo desee, el tránsito del viejo al nuevo paradigma.

Sabemos que son tiempos de cambio, que debemos reinventarnos, y que cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de contribuir al nacimiento del ser verdaderamente humano. Un ser humano respetuoso con la tierra, consigo mismo y con los demás, que viva en armonía con todos los seres y reinos del planeta, un ser humano creativo, amoroso, feliz y en paz. Este es nuestro potencial y nuestro destino, sí o sí.

Pero estamos infectados por una vieja forma de pensar en la que el miedo, el control, el autoritarismo y la limitación no dejan espacio al amor, a la confianza, a la responsabilidad personal y a las infinitas posibilidades de la vida humana.

El Método Feldenkrais es una herramienta útil y concreta para deshacer los condicionamientos heredados del viejo paradigma que nos limitan y que se expresan en nuestra forma de pensar, de movernos y de actuar.

Este método fue concebido para que cada persona pueda disolver, por si misma, sus propios nudos internos, a través de la auto-conciencia y el movimiento, y permitir que brote su verdadero potencial.

El Método Feldenkrais es un regalo para la humanidad.

Helena Guevara

 

Cambio de paradigma

agua claridad

• Antes pensábamos que personas y circunstancias exteriores a nosotros eran las responsables de nuestro malestar, ahora sabemos que somos nosotros los responsables de dichas circunstancias.

• Antes pensábamos que éramos víctimas, ahora sabemos que somos responsables.

• Antes pensábamos que la mejor forma de ayudar al otro era solucionándole los problemas, ahora sabemos que la mejor forma de ayudarle es animarle para que se responsabilice de sus problemas y encuentre la solución a ellos por sí mismo.

• Antes pensábamos que para que el ser humano aprendiera había que enseñarle, ahora sabemos que el ser humano aprende por sí mismo, a través de su propia experiencia y en un contexto de amor y respeto.

• Antes pensábamos que los niños, para desarrollarse, necesitaban la guía de los adultos, ahora sabemos que son los adultos los que necesitan la guía de los niños.

• Antes pensábamos que el sufrimiento era el motor del cambio, ahora sabemos que podemos aprender y mejorar con conciencia, sin sufrimiento y con disfrute.

• Antes pensábamos que el esfuerzo era la mejor manera de lograr nuestras metas, ahora sabemos que el esfuerzo es falta de inteligencia y creatividad.

• Antes pensábamos que el envejecimiento traía falta de movimiento y mala salud, ahora sabemos que es la falta de movimiento la que trae envejecimiento y la inconsciencia la mala salud, no el paso de los años.

• Antes pensábamos que el centro de la inteligencia estaba en el cerebro, ahora sabemos que está ahí y, también, en nuestro corazón.

• Antes pensábamos que necesitábamos instituciones, jerarquías, gobiernos y líderes que nos dirigieran, ahora sabemos que somos autónomos, libres y creativos y que los humanos somos sabiamente guiados y organizados por una corriente subterránea de amor y sabiduría.

• Antes pensábamos que todo terminaba con la muerte, ahora sabemos que ese fin es un nuevo comienzo.

• Antes pensábamos que todo estaba separado, ahora sabemos que todo esta conectado.

• Antes pensábamos que despertar de este sueño era el privilegio de unos pocos, ahora sabemos que es una posibilidad real despertar en esta vida.

ANTES PENSÁBAMOS, AHORA SENTIMOS.

Helena Guevara

 

Educación y perpetuación de viejos patrones.

opiniones - curiosidad¿HEMOS DE DAR A NUESTROS HIJOS LO QUE NOS DIERON NUESTROS PADRES?

La mayoría de nosotros tenemos la sensación de que nuestros padres nos dieron la mejor educación que pudieron. Nuestro corazón se siente muy agradecido hacia ellos y esto hace que, a menudo, queramos dar lo mismo a nuestros hijos. Pero hoy, sabiendo lo que sabemos, hemos de revisar si realmente, REPETIR LOS MISMOS PATRONES, es lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos, sus nietos.

Para nuestros padres lo mejor era que sus hijos tuvieran una buena formación especializada, con el fin de acceder a un buen puesto de trabajo … Hace muchos años que el título universitario no garantiza esto. Además surge la cuestión de ¿qué es un buen trabajo?

Nuestros padres querían que tengamos un trabajo fijo y estable con la correspondiente cotización…Nosotros ya sabemos que la estabilidad laboral desapareció, también, hace muchos años, y somos conscientes de que existe una probabilidad mínima de recibir pensión alguna. Todos sabemos que la formación en la escuela, caduca, actual, inhibe el sentimiento y la conexión con nuestro ser profundo, fomenta, en exceso, el pensamiento lógico y racional conviertiéndonos en seres automatizados y ruedas en la maquinaria de nuestra sociedad.

Nuestros padres estaban impresionados con tener una televisión… Nosotros nos preguntamos si realmente vale la pena ver toda la basura que la tele descarga en nuestras mentes. Para nuestros padres lo mejor era poder comer carne… Nosotros sabemos que esta carne “bendita” esta llena de hormonas, antibióticos y vacunas y que con la producción de ella nos cargamos el planeta. Ya no aceptamos los valores de esta sociedad tal cual. Sabemos demasiado. El Internet desnuda todos los chanchullos que antes pasaban desapercibidos.

El argumento: Siempre lo hemos hecho así y no nos ha ido tan mal, no convence. Hemos viajado por el mundo, sabemos que se puede vivir la vida de mil maneras diferentes. Para poder avanzar como sociedad e individuos es necesario desarrollar nuestros propios valores y formación.

Necesitamos otro tipo de educación, que no escuela, que se base en la curiosidad natural del ser humano y en su capacidad de encontrar la información y conocimiento que precisa a cada momento.

Necesitamos otro tipo de alimentación basada en el respeto a los animales, que sea de producción local y orgánica.

Necesitamos otra forma de entender la salud y otro tipo de medicina, libre de la influencia de las multinacionales, donde curarse es encontrarse, en lugar de ser un negocio.

Necesitamos otra economía mas justa, que no se base en la explotación de muchos y en beneficio de unos pocos.

En otras palabras, tenemos que reinventarnos para poder sobrevivir y prosperar y nadie lo va hacer si no lo hacemos nosotros mismos aquí y ahora –SOMOS LOS QUE HEMOS ESTADO ESPERANDO–

¡¡Que alegría, que bendición habernos dado cuenta, ya, por fín, de una vez por todas!!

 

Helena Guevara

Prestando atención a cómo nos movemos dejaremos de ser esclavos

Por Helena Guevara: ¿Quieres algo nuevo para tu vida? ¿Quieres salir de la rutina? ¿Te has planteado alguna vez “qué es la rutina”?

La RAE define la rutina de dos maneras:

1.- Costumbre o hábito adquirido de hacer algo de un modo determinado, que no requiere tener que reflexionar o decidir.

2.- Habilidad que es únicamente producto de la costumbre.

Esta claro que las rutinas, los hábitos, nos ayudan a vivir. Sería un despropósito tener que re-aprender funciones humanas cada día como caminar, hablar, conducir, lavarse los dientes, escribir… entre muchísimas otras. Los hábitos nos facilitan la vida. Pero… ¿Existen hábitos “buenos” y hábitos “malos”? ¿Cuándo un hábito es “bueno” o “malo”?

Podríamos decir que un hábito, una rutina, es “buena“, cuando nos ayuda a Vivir, cuando nos trae sensaciones reconfortantes, cuando nos ayuda a economizar el esfuerzo, a ser más eficientes en nuestras tareas cotidianas y nos permite seguir aprendiendo y refinar lo aprendido. Muchos de los buenos hábitos tienen que ver con el orden, con una buena organización del tiempo, de la familia, del trabajo, de la casa, de nuestras prioridades y de nuestros valores. Los buenos hábitos van unidos a una sensación de ausencia de esfuerzo en las acciones diarias para lograr nuestros propósitos. Y sobre todo un hábito es bueno cuando podemos cambiarlo, elegir hacerlo o no hacerlo.

Y un hábito… ¿Cuándo es “malo”? Pues cuando no podemos cambiarlo, cuando no podemos dejar de hacer eso que hacemos o no podemos hacerlo de forma diferente. Eso quiere decir que ese hábito o rutina que un día nos ayudó, ahora nos entorpece el camino. Se ha rigidificado, se ha vuelto crónico, se ha automatizado de tal forma que ha tomado el poder y no nos permite elegir. LOS HÁBITOS QUE NO PODEMOS CAMBIAR NOS CONVIERTEN EN SUS ESCLAVOS.

 

¿Cómo podemos transformar los hábitos “malos” que nos convierten en sus prisioneros

por hábitos “buenos” que nos proporcionen libertad de elección y de acción?

 

El primer paso es observar, prestar atención y hacernos preguntas acerca de cómo vivimos, de cómo nos conducimos en la vida, de cómo hacemos lo que hacemos. Preguntarnos acerca de si nuestras actividades, relaciones y circunstancias cotidianas nos plantean desafíos interesantes que podemos abordar con interés, gusto, agradecimiento y ausencia de esfuerzo. Si podemos hacerlas, gestionarlas y relacionarnos con ellas de  diferentes maneras.

Cuando no podemos elegir nos sentimos cautivos, atrapados por el hábito o la rutina: ” No puedo dejar de fumar”, “No puedo dejar de tomar tales alimentos”, “Que sería de mi si dejara a mi pareja”, “No puedo cambiar de trabajo, de casa, de ciudad o de país, tal y como están las cosas”, etc

Una vez hemos re-conocido, hemos tomado conciencia de nuestros hábitos y nos hemos dado cuenta si nos hacen más o menos libres habremos de investigar aquellos que nos restan libertad o nos hacen daño con el fin de modificarlos.

El segundo paso será indagar si el hecho de tener la sensación de estar atrapados, de sentirnos insatisfechos con nuestras rutinas tiene que ver con las circunstancias externas o internas.

Si creemos que son las circunstancias externas las causantes de nuestros “males” y limitaciones es que aún no hemos descubierto, no hemos aprendido o no nos han enseñado que CAMBIAR ES POSIBLE pero desde dentro, podemos aprender nuevas formas de obrar, de pensar, de sentir, de vivir CAMBIANDO NUESTRO CEREBRO.

Moshé Feldenkrais desarrollo su método de Toma de Conciencia a través del Movimiento para ayudarnos a cambiar nuestros hábitos limitantes, para ayudarnos a descubrir que sí tenemos opciones y que podemos elegir, gracias a la PLASTICIDAD DEL CEREBRO.

Dar nueva información al cerebro para que se reorganice, para que aumenten sus conexiones neuronales y se amplíen sus combinaciones, es posible hacerlo prestando una atención detallada al movimiento de nuestro cuerpo e investigando alternativas de movimiento más acordes con el diseño humano.

Moshé Feldenkrais descubrió que cada vez que combinamos la atención con el movimiento, se activan millones y millones de células cerebrales. Con la atención consciente las funciones organizativas del cerebro se ponen en acción. Cuanto más combinamos la atención con el movimiento, mayor es el número de células que se unen para formar nuevos patrones y posibilidades en nuestra vida: Nuevas acciones, nuevas ideas, nuevos sentimientos, nuevas emociones, nuevo conocimiento, nuevas posibilidades, nuevas elecciones… ¿No es estimulante?

Muchas gracias.

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