HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

Mensajes etiquetados autoindagación

Recuerda cuáles eran tus sueños

Materializar tus sueños¿Tú sabes cuál es tu gran sueño? ¿Qué es lo que realmente tú, como individuo único, quieres? ¿Sabes qué quieres hacer con esta vida, cómo vivirla?

No me refiero a lo que tu familia o tu pareja desean que hagas, no a lo que tus estudios o conocimientos te permiten hacer, tampoco a lo que te demanda la sociedad, sino a lo que tu corazón o la parte más profunda de tí quiere.

Generalmente, ante esta pregunta, la mayoría de las personas responde: “Si, sé lo que quiero. Quiero ser feliz, querer y que me quieran, tener trabajo, salud, dinero…” ¡Generalidades!

Si pedimos más concreción ante esta pregunta, normalmente acabamos escuchando: “La verdad, realmente no sé lo que quiero”.

Entonces…

¿Cómo vamos a materializar nuestros sueños si realmente no sabemos cuáles son?

Contestar a esta pregunta no es cosa fácil… Me pregunto por qué: ¿Por qué no sabemos lo que queremos?¿Por qué cuando “la vida” nos saca de nuestra zona de confort (la pareja se rompe, el trabajo se acaba, etc) nos desmoronamos, nos desorientamos, nos desalentamos y no sabemos hacia donde “tirar”?

En mi opinión hay una razón muy importante que nos impide saber “qué es lo que queremos” y sobre la cual, entiendo, es importante reflexionar. Esta razón es:

“Nunca, o casi nunca, nadie te preguntó, cuando eras niño: ¿Qué quieres?¿Qué sientes?¿Qué necesitas?”

Y es que todos fuimos criados, educados, enseñados, aleccionados, bajo el paradigma del autoritarismo. La autoridad pertinente siempre supo, o pretenciosamente creyó saber, qué era lo que necesitabamos, más allá de lo que nosotros, como niños, sentíamos que queríamos.

Quizás queríamos jugar con las ranas del rio, pero nuestros padres “sabían que lo mejor en ese momento no era jugar sino estudiar”, quizás necesitábamos dormir más por la mañana pero nuestros padres “sabían que lo mejor era que nos levantaramos y fueramos al colegio”, quizás nosotros queríamos leer cuentos de aventuras, pero nuestros profesores “sabían que lo mejor era  que leyéramos “El Quijote””, quizás queríamos bañarnos desnudos, no comer ese día, quedarnos más tiempo jugando, etc pero nuestros mayores elegían por nosotros sin tener en cuenta nuestras necesidades. Nadie nos escuchó.

Cada día nos decían lo que teníamos que hacer, qué comer, qué vestir, que estudiar, dónde ir, cuando, qué decir, que no decir, cómo comportarnos… nadie nos preguntaba qué queríamos, qué sentíamos, cuáles eran nuestras ilusiones, nuestros sueños… Así, poco a poco, fuimos alejándonos de nosotros mismos, de nuestro propio sentir, dejamos de escuchar nuestros corazones y nos desconectamos de nuestra sabiduría interior, de nuestra guía interior.

Y, así, despojados de nuestra conexión interna fueron pasando los años y una vez adultos nos preguntamos qué es lo que queremos y ya no nos acordamos, no sabemos cómo acceder a la información de nuestro interior, no sabemos cómo conectar con nuestro corazón. Y así vagamos por la vida, sin saber muy bien qué es lo que hacemos aquí…

Nos cortaron las alas…

¿Qué podemos hacer para recuperarlas, para que nos nazcan de nuevo?

¿Cómo reconectar con nuestras sensaciones internas más profundas?

¿Qué podemos hacer para no cortárselas a los niños que viene después de nosotros?

A este respecto podemos preguntarles: ¿Qué sientes? ¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar?

Al hilo de esto…

Túmbate cómodamente. Te van a contar un cuento… Espero que te inspire…

http://contandovoyyvengo.blogspot.com.es/2012/02/bolboreta.html

Educación y perpetuación de viejos patrones.

opiniones - curiosidad¿HEMOS DE DAR A NUESTROS HIJOS LO QUE NOS DIERON NUESTROS PADRES?

La mayoría de nosotros tenemos la sensación de que nuestros padres nos dieron la mejor educación que pudieron. Nuestro corazón se siente muy agradecido hacia ellos y esto hace que, a menudo, queramos dar lo mismo a nuestros hijos. Pero hoy, sabiendo lo que sabemos, hemos de revisar si realmente, REPETIR LOS MISMOS PATRONES, es lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos, sus nietos.

Para nuestros padres lo mejor era que sus hijos tuvieran una buena formación especializada, con el fin de acceder a un buen puesto de trabajo … Hace muchos años que el título universitario no garantiza esto. Además surge la cuestión de ¿qué es un buen trabajo?

Nuestros padres querían que tengamos un trabajo fijo y estable con la correspondiente cotización…Nosotros ya sabemos que la estabilidad laboral desapareció, también, hace muchos años, y somos conscientes de que existe una probabilidad mínima de recibir pensión alguna. Todos sabemos que la formación en la escuela, caduca, actual, inhibe el sentimiento y la conexión con nuestro ser profundo, fomenta, en exceso, el pensamiento lógico y racional conviertiéndonos en seres automatizados y ruedas en la maquinaria de nuestra sociedad.

Nuestros padres estaban impresionados con tener una televisión… Nosotros nos preguntamos si realmente vale la pena ver toda la basura que la tele descarga en nuestras mentes. Para nuestros padres lo mejor era poder comer carne… Nosotros sabemos que esta carne “bendita” esta llena de hormonas, antibióticos y vacunas y que con la producción de ella nos cargamos el planeta. Ya no aceptamos los valores de esta sociedad tal cual. Sabemos demasiado. El Internet desnuda todos los chanchullos que antes pasaban desapercibidos.

El argumento: Siempre lo hemos hecho así y no nos ha ido tan mal, no convence. Hemos viajado por el mundo, sabemos que se puede vivir la vida de mil maneras diferentes. Para poder avanzar como sociedad e individuos es necesario desarrollar nuestros propios valores y formación.

Necesitamos otro tipo de educación, que no escuela, que se base en la curiosidad natural del ser humano y en su capacidad de encontrar la información y conocimiento que precisa a cada momento.

Necesitamos otro tipo de alimentación basada en el respeto a los animales, que sea de producción local y orgánica.

Necesitamos otra forma de entender la salud y otro tipo de medicina, libre de la influencia de las multinacionales, donde curarse es encontrarse, en lugar de ser un negocio.

Necesitamos otra economía mas justa, que no se base en la explotación de muchos y en beneficio de unos pocos.

En otras palabras, tenemos que reinventarnos para poder sobrevivir y prosperar y nadie lo va hacer si no lo hacemos nosotros mismos aquí y ahora –SOMOS LOS QUE HEMOS ESTADO ESPERANDO–

¡¡Que alegría, que bendición habernos dado cuenta, ya, por fín, de una vez por todas!!

 

Helena Guevara

Hiper-estimulación sensorial y estrés: Mecanismos control social.

tomar un descanso“Menos es más”

Afinar la percepción nos ayuda a descubrir pequeños matices, en nosotros y en el mundo que nos rodea, que sin una observación precisa y detalla pasarían inadvertidos.

A menudo nos quejamos de que tropezamos siempre con “la misma piedra”. Esto es debido a que los obstáculos que nos hacen tropezar suelen escapar a nuestra conciencia.

Feldenkrais nos propone afinar nuestros sentidos, especialmente el sentido Kinestético, para poder apreciar diferencias cada vez más sutiles y llevar nuestra conciencia hacia esos aspectos que hasta ahora eran irreconocidos y nos impedían avanzar, aprender y desarrollar nuevas habilidades o destrezas.

Para que nuestra capacidad perceptiva aumente es necesario disminuir la intensidad de los estímulos. Así nuestros sentidos se agudizarán, gradualmente, para poder captar la información que reciben.

Por ejemplo: Si estoy hablando contigo y voy progesivamente bajando el volumen de mi voz, tendrás que prestar más atención, para poder captar lo que digo y tu capacidad auditiva aumentará.

Si de pronto te trasladas de un espacio con luz a un lugar oscuro, al princpio no verás nada, pero progresivamente, tus ojos se adaptarán, y verás objetos y detalles que al principio pasaban inadvertidos.

Si estas una semana sin tomar nada de sal y tomas una comida con muy poca sal, te parecerá salado lo que siete días antes te resultaba soso.

Si reduces el esfuerzo muscular al moverte, podrás darte cuenta de hábitos de movimiento disfuncionales inconscientes que impiden que te muevas con más soltura y liviandad.

Osea, que al reducir los estímulos, nuestra capacidad de percepción se incrementará y, por consiguiente, la cantidad de información que recibiremos será mayor. A mayor información, mayor es la capacidad de un sistema para reorganizarse y evolucionar hacia un orden superior.

Si nos paramos a observar nos daremos cuenta que vivimos en una sociedad urbana que nos hiper-estimula:

  • A nivel visual: tiendas llenas de objetos, coches, personas, luces, pantallas, móviles, etc.
  • A nivel auditivo: música en cada comercio, televisiones en consultas médicas, bares y viviendas, megafonías, auriculares, conversaciones,  tráfico, etc.
  • A nivel gustativo: comida hiper-azucarada o hiper-salada, potenciadores del sabor, etc.
  • A nivel olfativo: sudores, perfumes, cremas, desodorantes, jabones, champus y suavizantes, desinfectantes, humo de cigarillos, motores,  etc.

Reducir estímulosA esto hemos de sumar un ritmo de vida vertiginoso: agendas hiper-apretadas con trabajo, familia, deporte,  actividad social, terapias, viajes, formaciones, etc.

¿A qué da lugar todo esto? Pues a que nuestro sistema nervioso esté hiper-estimulado, recibiendo constantemente una cantidad de información imposible de procesar, lo que da lugar al estrés, la angustia, ansiedad, cansacio crónico, insomnio, desorientación vital, altibajos emocionales, mentes que no descansan saltando de preocupación en preocupación…

Consumir objetos, información, actividades, relaciones, etc. es otro mecanismo de control social que nos impide captar la información esencial para el cambio y hacernos más inteligentes y creativos. Muy al contrario, este consumismo desaforado, con su correspondiente hiper-estimulación, nos embrutece, nos enferma y nos insensibiliza.

¿Qué podemos hacer? Decrecer en estímulos, parar, observar dónde y cómo vivimos nuestro día a día, deshacernos de lo que no necesitamos, refinarnos, sensibilizarnos, desarrollar nuestra auto-conciencia, y por ende, nuestra inteligencia y nuestra salud.

Una vez más, si somos conscientes de cómo actuamos tendremos la posibilidad de elegir.

Siempre fuimos libres.

 

Envejecer significa dejar de aprender

learningDice el Dr. Feldenkrais que “La libertad tiene que ver con la posibilidad de tener opciones”.

Los sistemas vivos tienen dos opciones: incapacitarse progresivamente para mantener su estructura u orden interno o, por el contrario, evolucionar hacia una mejor organización u orden superior.

La primera opción tiene que ver con el envejecimiento, tal y como comunmente lo conocemos: enfermedad, restricción de movimiento e incapacidad de adaptación a nuevas situaciones. La segunda, evolucionar hacia un orden superior, tiene que ver con el aprendizaje y la salud, entendiendo ésta en un sentido amplio.

Que la piel se arrugue y el pelo encanezca es un aviso de que el tiempo se acaba y el final se acerca.

Otra vez tenemos dos opciones: resignarnos, dejar que la incapacidad se vaya haciendo dueña de nosotros y tratar de tener el medio externo lo más controlado posible o, por el contrario, aceptar el desafío e indagar, día a día, momento a momento, cómo deshacer los condicionamientos inconscientes que nos causan daño a nosotros y a los demás, y desarrollar la capacidad de adaptación al medio externo.

Ese día va a llegar; digase el final, la muerte, el tránsito, el gran encuentro o como lo queramos llamar y nuestra conciencia, sí o sí, va a mirar hacía atrás y nos va a tocar tomar nota de todo el tiempo perdido en distracciones banales e intuyo cierto arrepentimiento por no haber puesto en el nº1 de nuestras prioridades, el empeño en evolucionar y despertar.

“Es un mito pensar que el despertar espiritual es un fenómeno raro que sólo está a disposición de unos pocos escogidos…Este mito sobre el despertar es un obstáculo para nuestro propio proceso de descubrimiento, por que creemos en una limitación que no es real, sino autoimpuesta.” Adyashanti

Cuando me miro en el espejo me digo, ánimo, aún tienes tiempo de tomar conciencia, de desenredar tus nudos internos, de aligerar la carga, de dar luz a los automatismos que te mantienen en un estado se sueño y sufrimiento.

Envejecer me impulsa a tratar de tomar más y más conciencia acerca de cómo funciono en mi día a día: cómo pienso, cómo me muevo, cómo me relaciono, cómo escribo, cómo me expreso, etc. Por que sólo tomando conciencia de nuestra forma de actuar tendremos la posibilidad de elegir nuevas opciones de funcionamiento más integras, saludables y maduras.

Muchas Gracias.

INFORMACIÓN RETIRO FELDENKRAIS DEL 16 AL 23 JULIO 2018

Helena Guevara

cuerpo-arco-iris

El coraje de moverse lentamente y sin esfuerzo.

foto_rueckenCada vez tengo más claro que el Método Feldenkrais es sólo y exclusivamente para personas valientes. Ya sabemos que la persona valiente no es la que no tiene miedo sino la que tiene el coraje de confrontarse con sus sombras, sus miedos, heridas y dificultades.

En este momento existen en nuestra sociedad multitud de propuestas de “salud” que tienen que ver con el entrenamiento muscular, estiramientos y tonificación.  Todas ellas, a menudo, rodeadas de músicas trepidantes, diseñadas en forma de series repetitivas de movimientos rápidos y con instructor@s a los que imitar que, además de hacerlo “mejor” que nosotr@s, nos alientan a esforzarnos siempre un poco más. Dichoso esfuerzo… dichosa cultura judeo-cristiana que nos maldijo insertando en el inconsciente colectivo la creencia de que tendremos que esforzarnos y sufrir para lograr expiar la culpa de un tal Adán que comió no se qué manzana prohibida…

El Método Feldenkrais va contracorriente, quizás por eso cuesta darlo a conocer…

El Dr. Feldenkrais, a través de su ingenioso método, nos propone movernos muy lentamente y reducir el esfuerzo al máximo posible, sin, jamás, ir más allá de nuestros propios límites. De esta manera, podremos afinar nuestra sensibilidad y, nuestra atención captará detalles acerca de nosotr@s mism@s, de nuestra forma de movernos y de estar en el mundo que hasta ahora eran inconscientes y habían pasado inadvertidos. Es en este momento cuando el coraje entra en juego, por que nos daremos cuenta de que, en muchas ocasiones, nuestro cuerpo no sabe responder a las ordenes dictadas por nuestro cerebro (por ejemplo: trata de flexionar, lentamente y sin esfuerzo, el dedo anular de una de tus manos sin que se flexione ni el meñique y ni el dedo corazón). También encontraremos puntos de dolor que hasta ahora pasaban desapercibidos, desconexiones entre diferentes partes de nuestro cuerpo, desorganización en relación al orden organicamente “correcto” de movernos (por ejemplo utilizando la musculatura del cuello en primer lugar cuando queremos levantar la cabeza del suelo si permanecemos tumbados boca arriba, en vez de inicar el movimiento desde los músculos del bajo abdomen).

Para nuestro ego no es plato de buen gusto darnos cuenta de que sabemos mucho menos de lo que creíamos, de que nuestro cuerpo alberga  y enquista mucha información dolorosa que tiene que ver con nuestra historia personal, familiar y cultural…

Por eso hace falta coraje, por que el Método Feldenkrais te confronta con tu lado oscuro. Cuerpo, movimiento y fuerza de la gravedad son los ingredientes base para este camino de autoconocimiento.

¿Lo bueno? A parte de ser una gran estrategia para tomar conciencia de tus sombras, lo bueno es que tomas conciencia por ti mism@, que nadie se entera de la profundidad dolorosa de tu proceso, que no lo tienes que exponer en público, que puedes vivirlo íntimamente y ser tú tu propi@ maetsr@. Lo bueno, también, es que estarás acompañad@ por un/a profesor/a que “no lo hace mejor que tu”, que no te juzga, que te alienta a hacer menos, a ir más despacio y más profundo, que es compasiv@ y también autoconsciente de sus propias limitaciones.

Gracias.

Helena Guevara

“Encuentra tu verdadera debilidad y ríndete a ella. Ahí está el camino de la genialidad. La mayoría de la gente pasa su vida usando sus fortalezas para superar o encubrir sus debilidades. Hay unos pocos que utilizan sus fuerzas para incorporar sus puntos débiles, que no se dividen, esas personas son raras de encontrar. En cualquier generación hay unos pocos y son quienes la lideran”Moshé Feldenkrais 

Nueva Clase Gratuita Feldenkrais On-line Audio.

63983_426614604096339_1477552312_n¡Hola! Aquí tienes una nueva clase del Método Feldenkrais®, en Audio,  guiada por mi.

Una novedosa manera para deslizarte hacia el silencio de tu interior a través del movimiento, de mejorar el funcionamiento de tu cuerpo y aliviar tensiones físicas y mentales. Aprovecha y explora nuevas maneras de moverte y actuar en tu vida cotidiana que sean más fáciles y placenteras. La calidad de tu vida no depende tanto de “qué” es lo que haces sino de “cómo” lo haces.

¡Que la disfrutes!

¿Cambiar es fácil o difícil?

¿Crees que el cambio es posible?

¿Cambiar es fácil o difícil?

¿Cambiar requiere esfuerzo o no?

¿Cuáles son tus creencias respecto al cambio?

¿Puedes cambiar tus creencias?

¿Cómo? ¿A través del Movimiento?

¿Cambiar las creencias a través del movimiento?

¿Esto es Feldenkrais?

¿Cambio de creencias?

¿Una herramienta para cambiar de paradigma?

amherst 1Dice el Dr.Feldenkrais:

“La gente puede aprender a moverse y caminar y estar de pie de manera diferente, pero han renunciado porque piensan que es demasiado tarde, que el proceso de crecimiento se ha completado, que no pueden aprender algo nuevo, que no tienen el tiempo o la capacidad.
No tienes que volver a ser un niño para poder funcionar correctamente. Puedes, en cualquier momento de tu vida, re-inventarte a ti mismo. Puedo convencerte de que no hay nada permanente o compulsivo en tu sistema, salvo que tu creas que sí”

 

 

 

¿Es fácil cambiar de hábitos?

DIFERENTES FORMAS DE EXPLICAR LO MISMO:

AUTOBIOGRAFÍA EN 5 PASOS

1) Bajo por la calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Me caigo dentro, estoy perdida… me siento impotente.
No es culpa mía.Tardo una eternidad en salir de él.

2) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera: Finjo no verlo.
Vuelvo a caer dentro.
No puedo creer que esté en el mismo lugar. Pero no es culpa mía.
Todavía me lleva mucho tiempo salir de él.

3) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la calle.
Veo que está allí. Caigo en él de todos modos… es un hábito.
Tengo los ojos abiertos. Sé donde estoy.
Es culpa mía. Salgo inmediatamente de él.

4) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Paso por el lado.

5) BAJO POR OTRA CALLE.

Por  Nyoshul Khenpo, lama tibetano

LA FUERZA DEL HÁBITO

“Corregir una postura o un movimiento defectuoso habitual es sumamente difícil, aún despues de haberlo descubierto. En efecto es preciso corregir tanto el defecto como la forma en la que se presenta la acción. Necesitamos gran persistencia y conocimiento para movernos de acuerdo a lo que sabemos, en vez de hacerlo de acuerdo con el hábito.

Si una persona tiene el hábito, al estar de pie, de llevar demasiado adelante su estómago y la pelvis y, como consecuencia de esto, de inclinar la cabeza hacia atrás, su espalda de incurvará demasiado para lo que conviene a una buena posición. Si entonces lleva la cabeza hacia adelante y echa atrás la pelvis, tendrá la sensación de inclinar la cabeza hacia adelante y llevar la pelvis demasiado atrás, y la posición le resultará anormal. Como consecuencia, pronto recobrará su postura habitual.

Por consiguiente, es imposible modificar el hábito a partir de la mera sensación. Es preciso ejecutar algún esfuerzo mental consciente hasta que la posición ajustada deja de parecer anormal y se transforma en hábito.  Cambiar un hábito es mucho más difícil de lo que puede parecer a primera vista; todos los que lo intentaron lo saben”

Por Moshé Feldenkrais, científico

Pag 68 Libro”Autoconciencia por el movimiento”

PARTICIPAR EN EL RETIRO FELDENKRAIS DEL 16 AL 23 JULIO 2018

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estas dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies