HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

La salud según Moshé Feldenkrais

Sobre de la salud. Publicado en Dromenon. Derechos reservados 1979 por Moshe Feldenkrais

“Una persona sana es aquella que puede vivir plenamente, incluso sus sueños inconfesados”.

“Pocos años antes de la Segunda Guerra Mundial, al mismo tiempo que trabajaba en la Sorbona con Joliot-Curie para sacarme mi doctorado en Ciencias, enseñaba judo para ganarme la vida. Uno de mis estudiantes, cazadores de animales salvajes en África, me invitó a su casa, en la que me quedé solo algunos minutos. Me asusté cuando un león entró en la habitación y se me acercó para lamerme. Lo trajeron a París de pequeño y ahora se había convertido en un verdadero león.

Unos meses más tarde, la policía llevó al león al zoo de París. El animal había salido a la calle y una anciana con un perrito pequinés y problemas de visión, confundiéndolo con un perro grande, lo persiguió con su paraguas para alejarlo. Después de negarse a comer y beber durante unos diez días, el león murió en su jaula. Omito detalles para no extenderme. Pero el punto importante es que un animal sano, murió, obviamente debido a un trauma emocional. ¿Pero, realmente se trataba de un animal sano? Si un león sano, muere a los diez días de cambiar repentinamente de vida, ¿qué significa estar sano?

Si un ser humano no necesita servicios médicos durante años y no se queja de dolor o molestias, ¿está sano? Si, por otra parte, esta misma persona vive una vida sin interés, imbuido en dificultades matrimoniales que le llevan al suicidio – ¿es una persona sana?  Y si una persona nunca termina su trabajo de una manera u otra  y sigue cambiando de puesto de trabajo una y otra vez sólo para evitar obligaciones  ¿es una persona sana?

Obviamente, la salud no es fácil de definir. No basta con decir que el hecho de no medicarse o pedir ayuda psicológica es signo de buena salud.

Entonces, ¿qué es la salud?

La vida es un proceso. Esto significa que todo lo que nos pasa mientras estamos vivos, está ligado al tiempo. Todo el mundo lo sabe, incluso si nadie lo piensa o lo dice. Un proceso no se puede detener por un periodo de tiempo, dependiendo de las fuerzas que están involucradas. Y por supuesto, todo el mundo sabe, que si el cerebro no se oxigena durante 10 o 15 segundos, el proceso se detiene por completo. Y si por suerte, alguien logra hacerlo funcionar de nuevo, empieza un nuevo proceso y la persona nunca más será lo que era. Si una persona está sangrando hasta la muerte  y el corazón se detuvo por esta causa, no es fácil que vuelva a funcionar de nuevo. En resumen, todos los procesos se detienen y no volverán a funcionar espontáneamente. Esto es cierto para cualquier proceso químico irreversible o cualquier reacción. Así que, obviamente, la salud, significa antes que todo, que todas las funciones esenciales de una persona deban ser capaces de continuar sin un paro prolongado. La conciencia, el sistema nervioso central, el corazón, etc., deben funcionar de manera uniforme.

No estamos diciendo nada, que no supiéramos ya.

Los grandes sistemas que funcionan son también procesos que dependen del tiempo. Cualquier gran empresa o nación son buenos ejemplos: Ford, ICI, Philips, o cualquier otro sistema de tal tamaño. Todos estos sistemas seguirán funcionando incluso si una de sus empresas, minas o ciudades dejan de existir. Un gran sistema se mide según la amplitud del choque que pueda recibir, sin que ello detenga su proceso.

Ahora, el sistema nervioso humano tiene, al menos 3.10 (10) partes. Es un sistema lo suficientemente grande, como para que sus funciones equilibradas obedezcan a la ley de los grandes sistemas. La salud de un sistema de este tipo, se puede medir, por el impacto que pueda recibir, sin que ello comprometa, la continuidad del proceso.

En resumen, la salud se mide por el impacto que una persona pueda recibir, sin que su forma habitual de vivir se vea comprometida.

La manera habitual de vivir se convierte en criterio de salud. El dormir, el comer, el respirar, los cambios en el clima, el frío, el calor, el trabajo deben ser capaces de grandes variaciones – choques repentinos. Cuanto más sana está la persona, más fácil es para ella recuperar el hilo de su vida, después de impactos repentinos,  operando cambios en todo lo que es necesario para vivir.

Pensándolo bien, no hay nada aquí difícil de aceptar. Salvo el hecho de que pudiéramos  sorprendernos de encontrar, a dónde nos conduce esta posibilidad.  Al nacer, nuestro sistema nervioso no es el mismo, de cómo es, siendo adultos. Para que un sistema funcione, como lo hace en cada uno de nosotros, el sistema nervioso necesita el mundo externo. Hay luces, de intensidades y colores diferentes. Los objetos están cerca o lejos, etc. Por lo que nuestros ojos deben aprender, incluso a ver, un objeto tridimensional en una imagen bidimensional. En resumen, nuestro sistema necesita una específica parte del mundo externo, para aprender un idioma.

Pero hay cuestiones más fundamentales. El sistema está conectado al mundo externo, a través de sus órganos sensoriales y cenestésicos. Un sistema nervioso no diferenciado, cuando crece se vuelve diferenciado para lidiar con precisión con objetos externos. ¿Qué es lo que implica esto, en un sentido práctico?

Esto significa, que tenemos que aprender a separar funcionalmente, es decir,  diferenciar nuestras sensaciones de nuestros sentimientos. Un bebé que ve un objeto rojo tiene la sensación del rojo, ya que el objeto en sí, no tiene sentido hasta que se es más grande y se sabe lo que es ese objeto. Oír un tambor por primera vez, provoca una sentimiento de algo aterrador, una sacudida cenestésica. Sólo después de haber padecido varias sacudidas de este tipo, una diferenciación entre el sentimiento y la percepción auditiva, nos permite oír y percibir un tambor. El mismo tipo de diferenciación de nuestras sensaciones cenestésicas, de los objetos del mundo externo que puedan afectar nuestro gusto, nuestras experiencias táctiles, nuestro sentido del olfato y los sentidos de los que ya hemos hablado, se producirá de manera gradual.

Todas estas diferenciaciones, no se producirán de manera uniforme y cada bebé tiene por supuesto un historial de desarrollo totalmente individual. Es así, como algunas personas conciben el mundo exterior de preferencia visualmente, otras de manera auditiva y otras aún de modo táctil o kinestésico. En realidad, la mayoría de la gente tiene sus sentidos y sentimientos diferenciados en diferentes grados. Puede que no sea evidente, el hecho de que podamos visualizar u oír un objeto cuando nos lo imaginamos o cuando recordamos experiencias que han producido la diferenciación. Ello se aplica de manera exacta a todos los otros sentidos.

Finalmente, lo que forma nuestro sistema nervioso, es este tipo de aprendizaje del conocimiento del mundo externo, a través de nuestros sentidos. Un tal largo y complicado proceso de aprendizaje, no puede ser perfecto y sin errores para todos. Del mismo modo que hay varios tipos de peces en el mar, hay varios tipos de personas en el mundo. Algunos crecerán formando su propia relación con el mundo en condiciones seguras, con una buena herencia y en diferentes momentos de la evolución de la civilización y de la cultura humana. Otros no tienen tanta suerte.

Algunas de nuestras tendencias, seguirán siendo nuestras tendencias durante todo el tiempo en que vivamos. Nunca se han diferenciado para ser de uso práctico en nuestra forma de actuar y reaccionar al mundo que nos rodea. Por lo tanto,  todo el mundo tiene sus sueños inalcanzables, una vez adulto. Nuestra cultura, nuestros padres y nuestros estudios nos hacen considerar estos sueños, como actitudes infantiles, no  benéficas para un adulto realista. Los suprimimos progresivamente, volviéndose en cierta manera, vergonzoso, tomarlos en serio. Pero, afortunadamente,  no es el caso para todos. De manera excepcional, algunas personas con suerte,  incluso consiguen realizarlos y otros encuentran su inspiración en otras ocupaciones, evitando tomar en serio sus sueños.

No estoy seguro de haber aclarado suficientemente el problema. Aun así, permítanme decir, que una persona sana es aquella que puede vivir plenamente sus sueños inconfesados. Hay gente sana en el mundo, pero no mucha.

En nuestra cultura, el proceso de la vida, que comienza ampliando la diferenciación del sistema nervioso para una variedad más precisa y completa de experiencias del mundo externo, con una capacidad creciente para cambiarla, para nuestra actividad intencional en aumento, ralentiza y estrecha sus límites con la madurez sexual. Después de este periodo, el sistema estrecha totalmente, sus vínculos con el mundo externo y se especializa en un aspecto específico del fenómeno externo. Nos convertimos en expertos en un rango estrecho de actividades y experiencias. Llegamos a ser un poeta, un boxeador, un científico, un político, un pintor, un músico, un economista, un cirujano, un bailarín – la elección es interminable. Nuestro aprendizaje ya no está interesado directamente, en continuar la diferenciación esencial del sistema nervioso, a través de un comercio cada vez mayor con el mundo externo.

Llega un momento en que nuestra educación, tal como se ha desarrollado, no nos ayuda sino que muchas veces nos limita y nos conduce por caminos que no favorecen la salud. Llegamos a tener tan mal estado de salud que necesitamos jubilarnos antes de envejecer biológicamente – simplemente, estamos en mal estado de salud. Algunas partes de nosotros mismos – las que participan en la formación máxima de nuestra actividad – están desgastadas. El proceso de la vida se reduce. La actividad se limita cada vez más, a la especialidad en la que destacamos. Sólo funcionan, más o menos, aquellas partes del sistema nervioso esenciales, para continuar el proceso de la función biológica de la existencia.

Incluso en nuestra cultura, algunos de nosotros somos capaces de mantener un proceso de vida saludable en la vejez – una edad en la que las personas con mal estado de salud ya están locas y enfermas. Algunos de nuestros mejores hombres y en buen estado de salud – que, por cierto, pueden ser jorobados o tener otro tipo de malformaciones – son el tipo de personas que llamamos artistas. La mayoría de los artistas, sean zapateros o escultores, compositores o virtuosos, poetas o científicos, son como el buen vino, mejores a medida que avanzan en edad. La diferencia notable entre estas personas sanas y las otras, es que han encontrado por intuición o genio, o han tenido la oportunidad de aprender con un profesor en buen estado de salud, que el aprendizaje es el regalo de la vida. Un tipo especial de aprendizaje: el de conocerse a sí mismo. Aprenden a conocer “como” (“HOW”) actúan y son capaces de hacer (“WHAT”) lo que quieren – la intensa vida de sus sueños no confesados y a veces declarados.”

4 Comentarios

  1. martha damiano's Gravatar martha damiano
    8 mayo, 2017    

    muy buen artículo..gracias por mandarme estos mensajes..saludos desde Uruguay!!

    • 9 mayo, 2017    

      Gracias a ti por leerlos y disfrutarlos. Un abrazo!!

  2. marianela's Gravatar marianela
    20 mayo, 2017    

    gracias!!!

    • 20 mayo, 2017    

      Gracias a ti Marianela por seguir el blog!

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Moshé Feldenkrais

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