HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

Mensajes en la categoría Tus sueños

La Educación del Ser

Maravillosa ponencia de Alex Rovira, sobre el potencial del ser humano y la educación del ser, con unos conmovedores ejemplos de vidas que se desarrollaron en todo su potencial gracias al poder del amor, la confianza y el compromiso. La vida del compositor Hikari Ōe hijo del premio Nobel de Literaura Kenzaburō Ōe y la de Dick Hoyt y su hijo.

Disfrutad, conmoveros y convocad… Muchas gracias.

“Encuentra tu verdadera debilidad y ríndete a ella. Ahí está el camino de la genialidad. La mayoría de la gente pasa su vida usando sus fortalezas para superar o encubrir sus debilidades. Hay unos pocos que utilizan sus fuerzas para incorporar sus puntos débiles, que no se dividen, esas personas son raras de encontrar. En cualquier generación hay unos pocos y son quienes la lideran.”

Moshé Feldenkrais

Reinventarse a través de la conciencia y el movimiento

F2¿Qué es el Método Feldenkrais?

¿Algo parecido al Yoga, Tai-Chi o Pilates?

No, el Método Feldenkrais no se parece, en nada, a lo que has conocido hasta ahora. Que se ofrezca en salas de yoga, baile, en centros culturales o gimnasios no quiere decir que Feldenkrais se parezca a ninguna de estas tres disciplinas. Es tentador querer meter a todas en un mismo cajón por ser trabajos de cuerpo y conciencia.

El Dr. Moshé Feldenkrais desarrolló, durante más de 50 años, este ingenioso método para potenciar  la  capacidad de aprendizaje y adaptación al cambio del sistema nervioso y así facilitar, a toda persona que lo desee, el tránsito del viejo al nuevo paradigma.

Sabemos que son tiempos de cambio, que debemos reinventarnos, y que cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de contribuir al nacimiento del ser verdaderamente humano. Un ser humano respetuoso con la tierra, consigo mismo y con los demás, que viva en armonía con todos los seres y reinos del planeta, un ser humano creativo, amoroso, feliz y en paz. Este es nuestro potencial y nuestro destino, sí o sí.

Pero estamos infectados por una vieja forma de pensar en la que el miedo, el control, el autoritarismo y la limitación no dejan espacio al amor, a la confianza, a la responsabilidad personal y a las infinitas posibilidades de la vida humana.

El Método Feldenkrais es una herramienta útil y concreta para deshacer los condicionamientos heredados del viejo paradigma que nos limitan y que se expresan en nuestra forma de pensar, de movernos y de actuar.

Este método fue concebido para que cada persona pueda disolver, por si misma, sus propios nudos internos, a través de la auto-conciencia y el movimiento, y permitir que brote su verdadero potencial.

El Método Feldenkrais es un regalo para la humanidad.

Helena Guevara

 

Recuerda cuáles eran tus sueños

Materializar tus sueños¿Tú sabes cuál es tu gran sueño? ¿Qué es lo que realmente tú, como individuo único, quieres? ¿Sabes qué quieres hacer con esta vida, cómo vivirla?

No me refiero a lo que tu familia o tu pareja desean que hagas, no a lo que tus estudios o conocimientos te permiten hacer, tampoco a lo que te demanda la sociedad, sino a lo que tu corazón o la parte más profunda de tí quiere.

Generalmente, ante esta pregunta, la mayoría de las personas responde: “Si, sé lo que quiero. Quiero ser feliz, querer y que me quieran, tener trabajo, salud, dinero…” ¡Generalidades!

Si pedimos más concreción ante esta pregunta, normalmente acabamos escuchando: “La verdad, realmente no sé lo que quiero”.

Entonces…

¿Cómo vamos a materializar nuestros sueños si realmente no sabemos cuáles son?

Contestar a esta pregunta no es cosa fácil… Me pregunto por qué: ¿Por qué no sabemos lo que queremos?¿Por qué cuando “la vida” nos saca de nuestra zona de confort (la pareja se rompe, el trabajo se acaba, etc) nos desmoronamos, nos desorientamos, nos desalentamos y no sabemos hacia donde “tirar”?

En mi opinión hay una razón muy importante que nos impide saber “qué es lo que queremos” y sobre la cual, entiendo, es importante reflexionar. Esta razón es:

“Nunca, o casi nunca, nadie te preguntó, cuando eras niño: ¿Qué quieres?¿Qué sientes?¿Qué necesitas?”

Y es que todos fuimos criados, educados, enseñados, aleccionados, bajo el paradigma del autoritarismo. La autoridad pertinente siempre supo, o pretenciosamente creyó saber, qué era lo que necesitabamos, más allá de lo que nosotros, como niños, sentíamos que queríamos.

Quizás queríamos jugar con las ranas del rio, pero nuestros padres “sabían que lo mejor en ese momento no era jugar sino estudiar”, quizás necesitábamos dormir más por la mañana pero nuestros padres “sabían que lo mejor era que nos levantaramos y fueramos al colegio”, quizás nosotros queríamos leer cuentos de aventuras, pero nuestros profesores “sabían que lo mejor era  que leyéramos “El Quijote””, quizás queríamos bañarnos desnudos, no comer ese día, quedarnos más tiempo jugando, etc pero nuestros mayores elegían por nosotros sin tener en cuenta nuestras necesidades. Nadie nos escuchó.

Cada día nos decían lo que teníamos que hacer, qué comer, qué vestir, que estudiar, dónde ir, cuando, qué decir, que no decir, cómo comportarnos… nadie nos preguntaba qué queríamos, qué sentíamos, cuáles eran nuestras ilusiones, nuestros sueños… Así, poco a poco, fuimos alejándonos de nosotros mismos, de nuestro propio sentir, dejamos de escuchar nuestros corazones y nos desconectamos de nuestra sabiduría interior, de nuestra guía interior.

Y, así, despojados de nuestra conexión interna fueron pasando los años y una vez adultos nos preguntamos qué es lo que queremos y ya no nos acordamos, no sabemos cómo acceder a la información de nuestro interior, no sabemos cómo conectar con nuestro corazón. Y así vagamos por la vida, sin saber muy bien qué es lo que hacemos aquí…

Nos cortaron las alas…

¿Qué podemos hacer para recuperarlas, para que nos nazcan de nuevo?

¿Cómo reconectar con nuestras sensaciones internas más profundas?

¿Qué podemos hacer para no cortárselas a los niños que viene después de nosotros?

A este respecto podemos preguntarles: ¿Qué sientes? ¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar?

Al hilo de esto…

Túmbate cómodamente. Te van a contar un cuento… Espero que te inspire…

http://contandovoyyvengo.blogspot.com.es/2012/02/bolboreta.html

Premio y Castigo – Dos obstáculos para materializar tus sueños

Feldenkrais tenía un novedoso concepto de Salud, decía que:

“Las personas realmente sanas son aquellas capaces de vivir sus sueños plenamente.”

Además sostenía que:

“Si queremos crear una sociedad de personas creativas y en desarrollo, hay que suprimir totalmente esa relación de dependencia por la que nos dan un caramelo si somos buenos chicos y hemos de ganarnos el derecho a vivir obedeciendo los deseos del otro.”

Observó que el sistema de educación conductual premio y castigo, predominante en nuestra cultura, anulaba la facultad del ser humano de desarrollarse plena y libremente como persona y le incapacitaba para desarrollar la habilidad de crear la realidad que deseaba.

Premio y Castigo¿Por qué el modelo conductista de premiar y castigar impide que realicemos nuestros sueños?

La mayoría de nosotros hemos sido educados bajo el paradigma premio-castigo, lo que genera una necesidad compulsiva de éxito y/o miedo al fracaso. Esto nos ha hecho ser personas inseguras y miedosas o en exceso ambiciosas y enfocadas en el logro, bien sea económico, personal o social.

Pero analicemos esto más detenidamente…

MIEDO AL FRACASO

Durante nuestra infancia, la mayoría de nosotros, hemos sido juzgados, criticados, evaluados, amenazados, reprimidos, castigados, suspendidos, sermoneados, etc. En la familia, por nuestros padres, en la escuela, por nuestros profesores, en la iglesia, por los curas y en la calle, por nuestros vecinos. Unas veces de forma manifiesta, otras de forma más sutil. Esto ha hecho que crezcamos con miedo; miedo a ser castigados, a ser inadecuados, a no ser aceptados, etc.

Recordemos que nuestro cerebro reptiliano, el más antiguo y primitivo de los tres, bajo amenaza se activa, poniendo en funcionamiento el mecanismo de huida o defensa con el fin de mantener la supervivencia. Al activarse el cerebro reptiliano se desconectan las áreas más evolucionadas del cerebro, como la corteza prefrontal, encargada, entre otras funciones, del pensamiento abstracto y de la solución creativa de problemas.

Esto hace que bajo amenaza de castigo se inhiba la capacidad de dar respuestas ingeniosas ante los obstáculos que van apareciendo en el proceso de materialización de nuestros sueños.

Además el miedo a ser juzgado, junto con el miedo a perder la aprobación externa, hace que la exploración espontánea de nuevas opciones vaya disminuyendo hasta quedar anulada por completo.

En resumen, el miedo al fracaso y al castigo hace que nos quedemos paralizados, impide que nos pongamos en marcha, que demos un sí rotundo a lo que dicta nuestro corazón y que materialicemos nuestros sueños.

NECESIDAD COMPULSIVA DE ÉXITO

De nuevo, hemos de remontarnos a nuestra infancia, cuando nuestra necesidad de pertenencia y de sentirnos seguros y aceptados sólo era satisfecha cuando estábamos a la altura de las expectativas de nuestros cuidadores.

Cuando respondíamos tal y como se esperaba de nosotros recibíamos diferentes tipos de premios: alabanzas, elogios, aplausos, recompensas materiales, etc. Así es cómo se configuró nuestro modelo sentimental de conducta, es decir, la forma en la que aprendimos a conducirnos en la vida.

Inconscientemente, una vez “adultos”, continuamos repitiendo este modelo de conducta buscando la aprobación y el reconocimiento familiar y social a través del éxito en las áreas que nuestra familia o nuestra sociedad considera adecuadas.

Esta necesidad compulsiva de éxito y/o de aprobación hace que, corramos apresuradamente, hacia delante, en pos del éxito, saltándonos partes del proceso imprescindibles para la concreción de nuestros deseos, o bien que nos desviemos de nuestros anhelos personales y acabemos materializando los deseos de otros.

Entonces… ¿Cómo deshacernos de estos condicionamientos? ¿Cómo realizar lo que verdaderamente deseamos?

  • Descubriendo qué es lo que realmente queremos. No lo que se espera de nosotros, discerniendo qué deseos son propios y cuáles son  impuestos por las expectativas de nuestra familia y/o de nuestra sociedad.
  • No teniendo miedo a explorar, a probar, a intentar… aceptando que equivocarse es una parte natural e imprescindible del proceso de aprendizaje.
  • No teniendo miedo al que dirán, al juicio externo, reconociendo nuestra propia valía y respetando nuestra propia individualidad.
  • Conociendo y respetando nuestro propio ritmo, yendo despacio y prestando atención al proceso, al arte de ir logrando.
  • Y sobre todo, sobre todo, disfrutando del camino…

¡MEJORA TU SALUD, CREA TUS SUEÑOS!

Gracias

Helena Guevara

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