HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

Mensajes en la categoría Movimiento

Envejecimiento y falta del movimiento.

¿Cómo te sientes cuando ves a un hombre o mujer de edad avanzada moverse lentamente y con gran dificultad? ¿Crees que ese es tu destino? ¿Crees que los seres humanos estamos condenados, con el paso de los años, a movernos de forma más restringida, a ser cada vez menos adaptables, más rígidos e inflexibles?

Si nos guiamos por lo que observamos a nuestro alrededor esta creencia esta bien fundamentada, ya que la mayor parte de las personas mayores que vemos en nuestra sociedad están muy limitadas a nivel de movimiento y cada vez son menos autónomas y más dependientes.

Pero si nos guiamos por cómo, efectivamente, está diseñado el sistema nervioso del ser humano, la creencia de que el envejecimiento trae consigo la limitación del movimiento quedará invalidada.

Abreviadamente podemos decir que el sistema nervioso humano está diseñado para mejorar, sin fin, su capacidad de moverse, de pensar y de sentir. Es decir, la posibilidad de aprender, en cualquiera de estas áreas, no tiene límites y no disminuye con la edad.

Lo que sucede es que una vez que encontramos una manera de desenvolvernos y de movernos en la vida que más o menos funciona, nos dedicamos a repetir esa estrategia una y otra vez, generando una serie de hábitos que se graban “a fuego” en nuestro cerebro y deforman nuestra estructura. Al “movernos” siempre, de la misma manera, dentro de lo conocido, de forma automática, sin explorar nuevas opciones, afianzamos y perpetuamos unas rutas neuronales concretas, que con el paso de los años se convierten a nivel motor en un numero muy restringido de movimientos y a nivel mental y emocional en las conocidas “manías de viejo”. Ser maniático no es un rasgo de la personalidad, ni una desgraciada cualidad de la vejez. Significa tener un escaso repertorio de respuestas a las demandas de una vida misteriosamente cambiante y una compulsión interior a repetir reiteradamente las mismas formas de funcionar.

Una persona “maniática” es una persona que ha dejado de aprender, que por desconocimiento e inconsciencia, ha elegido dejar de alimentar a su cerebro con nuevas opciones, con nuevos registros de movimiento, nuevos puntos de vista sobre un mismo aspecto, nuevas maneras de hacer lo mismo de forma diferente.

El Método Feldenkrais, de auto-conciencia a través del movimiento, pretende, precisamente, ofrecer a nuestro sistema nervioso más opciones de movimiento, ampliar el rango de movilidad de todas y cada una de las articulaciones del cuerpo, despertar nuevas posibilidades de acción más eficaces, suaves y fáciles a las usadas hasta hoy.

Dice el Dr. Feldenkrais:

“El perfeccionamiento no tiene límites. El hombre que estaba habituado a leer a la luz de una antorcha o una lámpara de aceite pensó que la vela de cera era la última palabra y no prestó mayor atención al humo, el hollín o el olor que despedía. Cuando consideramos el posterior desarrollo de la iluminación artificial, comprendemos que al fijar límites sólo nos basamos en la ignorancia. Cada vez que ampliamos los confines de nuestro conocimiento y auto-conciencia, aumentan nuestra sensibilidad y la precisión de nuestras acciones y se expanden los límites de lo que consideramos normal”.

Personalmente cuando miro al futuro tengo claro que tipo de viejecita quiero ser.

• Quiero ser autónoma, ágil y despierta. Quizás no tenga “el traje tan planchado como ahora”, pero espero sentirme en él más cómoda que hoy.

• Quiero moverme de forma más armoniosa y liviana, subir al monte y cansarme menos por estar mejor organizada, levantarme del suelo con más agilidad y al caminar descalza por las rocas, a la orilla del mar, tener más habilidad y mejor equilibrio.

• Quiero sentir siempre curiosidad por la vida, ganas de aprender y fuerza vital para hacerlo.

• Quiero conocer mi propio ritmo y respetarlo, sin importarme cuál es el ritmo marcado por la sociedad actual.

• Quiero sensibilizarme, desarrollar más y más la capacidad de sentir, y así poder discernir con más claridad lo que realmente necesito en cada momento. Empatizar mejor, por ser más sensible, y tener el corazón más abierto para que puedan entrar en él más personas, sean como sean y piensen como piensen.

• Quiero seguir investigando, practicando y compartiendo el Método Feldenkrais, por que es la herramienta más completa e inteligente, que hasta hoy he conocido, para lograr todo lo que he expuesto anteriormente.

Y, también, quiero “meterte el gusanillo” para que te animes a conocer ¿Qué es Feldenkrais? y despertar tu curiosidad y que nunca dejes de aprender y que descubras, sean cuales sean tus condiciones de salud y tu edad, que tu capacidad de mejora no tiene límites.

Por cierto… ¿Tú cómo quieres ser de mayor?

Muchas Gracias

Helena Guevara

“Idear nuevas alternativas contribuye a que seamos

más fuertes y sabios.” M. Feldenkrais

PARTICIPAR EN EL RETIRO FELDENKRAIS DEL 16 AL 23 JULIO 2018

Calmar la mente a través del Movimiento

cuerpo relajado mente sosegada

La unidad cuerpo-mente es indiscutible.

Todos anhelamos una mente en paz, tranquila y sosegada, capaz de observar y disfrutar del momento presente. Todos deseamos que el “parloteo mental” cese y todos buscamos estrategias que nos ayuden a esto.

Hemos de ser conscientes de que es más fácil tener una mente en calma si tenemos un cuerpo relajado, lo cual sólo es posible si tenemos un cuerpo bien organizado. La relajación es la consecuencia de una buena organización interna.

Pero… ¿Qué significa un cuerpo bien organizado?

El Dr. Feldenkrais nos lo explica a través de la física:

“En una máquina eficiente, todas las piezas se ajustan con exactitud entre si; todas están bien aceitadas y no presentan polvo ni suciedad en las superficies de contacto; todo el combustible consumido se convierte en energía cinética hasta el límite termodinámico, y no hay ruido ni vibración, es decir, no se gasta energía en movimiento inútil que disminuye la capacidad operativa efectiva de la máquina”.

¿Puedes imaginar cómo aplicar esto a tu cuerpo?

Reflexiona acerca de cómo te sentirías si todos tus huesos estuvieran perfectamente ajustados entre sí, si no existiera fricción alguna entre tus articulaciones, si toda la energía empleada en moverte no quedara estancada y pudiera viajar libre y fluidamente a través de todo tu esqueleto…

Las clases que Moshé Feldenkrais diseñó se proponen lograr, precisamente, eso:

“Eliminar, gradualmente, del modo de movernos y de actuar, todos los movimientos innecesarios, todo cuanto obstaculice el movimiento, interfiera en éste o se oponga a él”.

Sacar fricción de nuestro sistema es dejar de malgastar nuestra propia energía, a menudo utilizada para perpetuar bloqueos y estructuras físicas y de personalidad disfuncionales.

Mantener  en el tiempo dichos modos de moverse, de pensar y de vivir disfuncionales (que no funcionan bien pero los seguimos usando por desconocer otras alternativas), es como mantener el interruptor de la luz encendido las 24h del día aunque no haga falta.

En la medida que vamos disolviendo estas estructuras, a través del movimiento, más y más energía quedará libre y disponible para vivir de forma más fácil, ágil, alegre y creativa. Al mismo tiempo, al ir progresivamente eliminando movimientos parásitos, iremos eliminando, también, pensamientos  compulsivos y repetitivos y conociendo, por fin, qué es la paz mental.

No es fácil imaginar lo que nunca hemos vivido, lo que nunca hemos sentido. Por eso te animo a que realices alguna Clase de Feldenkrais Gratuita, para que puedas sentir y comprender estos conceptos a través de tu propia experiencia. Si no, esta información sólo quedará a nivel mental, y estoy segura, de que en este nivel ya tienes demasiada información.

Ábrete al sentir, aventúrate en lo desconocido, confía en mi.

¡Gracias!

Helena Guevara

“Sacar fricción del sistema musculo-esquelético es igual a sacar el parloteo mental de tu cabeza”

Reinventarse a través de la conciencia y el movimiento

F2¿Qué es el Método Feldenkrais?

¿Algo parecido al Yoga, Tai-Chi o Pilates?

No, el Método Feldenkrais no se parece, en nada, a lo que has conocido hasta ahora. Que se ofrezca en salas de yoga, baile, en centros culturales o gimnasios no quiere decir que Feldenkrais se parezca a ninguna de estas tres disciplinas. Es tentador querer meter a todas en un mismo cajón por ser trabajos de cuerpo y conciencia.

El Dr. Moshé Feldenkrais desarrolló, durante más de 50 años, este ingenioso método para potenciar  la  capacidad de aprendizaje y adaptación al cambio del sistema nervioso y así facilitar, a toda persona que lo desee, el tránsito del viejo al nuevo paradigma.

Sabemos que son tiempos de cambio, que debemos reinventarnos, y que cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de contribuir al nacimiento del ser verdaderamente humano. Un ser humano respetuoso con la tierra, consigo mismo y con los demás, que viva en armonía con todos los seres y reinos del planeta, un ser humano creativo, amoroso, feliz y en paz. Este es nuestro potencial y nuestro destino, sí o sí.

Pero estamos infectados por una vieja forma de pensar en la que el miedo, el control, el autoritarismo y la limitación no dejan espacio al amor, a la confianza, a la responsabilidad personal y a las infinitas posibilidades de la vida humana.

El Método Feldenkrais es una herramienta útil y concreta para deshacer los condicionamientos heredados del viejo paradigma que nos limitan y que se expresan en nuestra forma de pensar, de movernos y de actuar.

Este método fue concebido para que cada persona pueda disolver, por si misma, sus propios nudos internos, a través de la auto-conciencia y el movimiento, y permitir que brote su verdadero potencial.

El Método Feldenkrais es un regalo para la humanidad.

Helena Guevara

 

Aprender en Libertad gracias a Feldenkrais.

Aprender en LIbertadUno de los aspectos que más sorprende a las personas que se acercan a conocer el Método Feldenkrais es que no existe un profesor que enseña cuál es la forma correcta de moverse.

Cuando llegas a clase, la profesora, o más exactamente, la persona que facilita el aprendizaje, te pide, por favor, que te tumbes en el suelo, sobre la colchoneta y que cierres los ojos.

Comienza la aventura…

A partir de ahí, quién facilita el aprendizaje irá guiando tu atención, amablemente, a través de la voz, hacia diferentes áreas de tu cuerpo y, lentamente, te orientará para que observes las sensaciones que generan en tí los movimientos sugeridos por ella.

Disfruta de la sensación de no saber…

Movimientos pequeños, no habituales, lentos y casi siempre… ¡Sorprendentes!. Nunca sabrás de antemano en qué va a consistir la clase y te será imposible anticipar el movimiento que vendrá a continuación.

Esto está diseñado para entrenar tu atención y que aprendas a permanecer siempre alerta, también para que tu mente se vaya deshabituando de la tendencia de querer anticipar el futuro y controlar lo que va a suceder.

Respetando tu propio ritmo…

La clase transcurrirá en un tempo lento, para que puedas realizar tu viaje de auto-exploración despacio, con tranquilidad, y así encontrar tu propio ritmo, el tuyo, sin importar cuál sea el de los demás. Solamente, en un estado de semi-trance, los pequeños detalles imprescindibles para el cambio podrán aflorar a tu conciencia.

Tomando conciencia de ti mismo en movimiento…

Darte cuenta, por ti misma, de cómo organizas la manera en la que te mueves, es el primer paso para el cambio y la mejora que anhelas, porque no puedes cambiar si no sabes qué es lo que debes cambiar ni cómo.

En un espacio respetuoso y sin juicio…

Sorprendentemente, en las clases de Feldenkrais, nadie te va a decir cómo hacerlo, pero sí se te ofrecerán las herramientas para que aprendas cómo mejorarte a ti mismo. Nadie te va a juzgar ni a corregir durante la clase, todo el espacio es para tí, porque sólo tú estás realmente capacitado para cambiarte a ti mismo. Nadie lo puede hacer por tí. eres el protagonista y el responsable de tu propio cambio. Se acabó depender de autoridades externas que, supuestamente, saben más que tú.

Por todo esto y más, Feldenkrais es un sistema creado para aprender por uno mismo, para desarrollar la tan anhelada autonomía y para descubrir que tomar la responsabilidad de nuestro propio cambio nos abre la puerta a la verdadera libertad.

Helena Guevara

Recuerda cuáles eran tus sueños

Materializar tus sueños¿Tú sabes cuál es tu gran sueño? ¿Qué es lo que realmente tú, como individuo único, quieres? ¿Sabes qué quieres hacer con esta vida, cómo vivirla?

No me refiero a lo que tu familia o tu pareja desean que hagas, no a lo que tus estudios o conocimientos te permiten hacer, tampoco a lo que te demanda la sociedad, sino a lo que tu corazón o la parte más profunda de tí quiere.

Generalmente, ante esta pregunta, la mayoría de las personas responde: “Si, sé lo que quiero. Quiero ser feliz, querer y que me quieran, tener trabajo, salud, dinero…” ¡Generalidades!

Si pedimos más concreción ante esta pregunta, normalmente acabamos escuchando: “La verdad, realmente no sé lo que quiero”.

Entonces…

¿Cómo vamos a materializar nuestros sueños si realmente no sabemos cuáles son?

Contestar a esta pregunta no es cosa fácil… Me pregunto por qué: ¿Por qué no sabemos lo que queremos?¿Por qué cuando “la vida” nos saca de nuestra zona de confort (la pareja se rompe, el trabajo se acaba, etc) nos desmoronamos, nos desorientamos, nos desalentamos y no sabemos hacia donde “tirar”?

En mi opinión hay una razón muy importante que nos impide saber “qué es lo que queremos” y sobre la cual, entiendo, es importante reflexionar. Esta razón es:

“Nunca, o casi nunca, nadie te preguntó, cuando eras niño: ¿Qué quieres?¿Qué sientes?¿Qué necesitas?”

Y es que todos fuimos criados, educados, enseñados, aleccionados, bajo el paradigma del autoritarismo. La autoridad pertinente siempre supo, o pretenciosamente creyó saber, qué era lo que necesitabamos, más allá de lo que nosotros, como niños, sentíamos que queríamos.

Quizás queríamos jugar con las ranas del rio, pero nuestros padres “sabían que lo mejor en ese momento no era jugar sino estudiar”, quizás necesitábamos dormir más por la mañana pero nuestros padres “sabían que lo mejor era que nos levantaramos y fueramos al colegio”, quizás nosotros queríamos leer cuentos de aventuras, pero nuestros profesores “sabían que lo mejor era  que leyéramos “El Quijote””, quizás queríamos bañarnos desnudos, no comer ese día, quedarnos más tiempo jugando, etc pero nuestros mayores elegían por nosotros sin tener en cuenta nuestras necesidades. Nadie nos escuchó.

Cada día nos decían lo que teníamos que hacer, qué comer, qué vestir, que estudiar, dónde ir, cuando, qué decir, que no decir, cómo comportarnos… nadie nos preguntaba qué queríamos, qué sentíamos, cuáles eran nuestras ilusiones, nuestros sueños… Así, poco a poco, fuimos alejándonos de nosotros mismos, de nuestro propio sentir, dejamos de escuchar nuestros corazones y nos desconectamos de nuestra sabiduría interior, de nuestra guía interior.

Y, así, despojados de nuestra conexión interna fueron pasando los años y una vez adultos nos preguntamos qué es lo que queremos y ya no nos acordamos, no sabemos cómo acceder a la información de nuestro interior, no sabemos cómo conectar con nuestro corazón. Y así vagamos por la vida, sin saber muy bien qué es lo que hacemos aquí…

Nos cortaron las alas…

¿Qué podemos hacer para recuperarlas, para que nos nazcan de nuevo?

¿Cómo reconectar con nuestras sensaciones internas más profundas?

¿Qué podemos hacer para no cortárselas a los niños que viene después de nosotros?

A este respecto podemos preguntarles: ¿Qué sientes? ¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar?

Al hilo de esto…

Túmbate cómodamente. Te van a contar un cuento… Espero que te inspire…

http://contandovoyyvengo.blogspot.com.es/2012/02/bolboreta.html

Hiper-estimulación sensorial y estrés: Mecanismos control social.

tomar un descanso“Menos es más”

Afinar la percepción nos ayuda a descubrir pequeños matices, en nosotros y en el mundo que nos rodea, que sin una observación precisa y detalla pasarían inadvertidos.

A menudo nos quejamos de que tropezamos siempre con “la misma piedra”. Esto es debido a que los obstáculos que nos hacen tropezar suelen escapar a nuestra conciencia.

Feldenkrais nos propone afinar nuestros sentidos, especialmente el sentido Kinestético, para poder apreciar diferencias cada vez más sutiles y llevar nuestra conciencia hacia esos aspectos que hasta ahora eran irreconocidos y nos impedían avanzar, aprender y desarrollar nuevas habilidades o destrezas.

Para que nuestra capacidad perceptiva aumente es necesario disminuir la intensidad de los estímulos. Así nuestros sentidos se agudizarán, gradualmente, para poder captar la información que reciben.

Por ejemplo: Si estoy hablando contigo y voy progesivamente bajando el volumen de mi voz, tendrás que prestar más atención, para poder captar lo que digo y tu capacidad auditiva aumentará.

Si de pronto te trasladas de un espacio con luz a un lugar oscuro, al princpio no verás nada, pero progresivamente, tus ojos se adaptarán, y verás objetos y detalles que al principio pasaban inadvertidos.

Si estas una semana sin tomar nada de sal y tomas una comida con muy poca sal, te parecerá salado lo que siete días antes te resultaba soso.

Si reduces el esfuerzo muscular al moverte, podrás darte cuenta de hábitos de movimiento disfuncionales inconscientes que impiden que te muevas con más soltura y liviandad.

Osea, que al reducir los estímulos, nuestra capacidad de percepción se incrementará y, por consiguiente, la cantidad de información que recibiremos será mayor. A mayor información, mayor es la capacidad de un sistema para reorganizarse y evolucionar hacia un orden superior.

Si nos paramos a observar nos daremos cuenta que vivimos en una sociedad urbana que nos hiper-estimula:

  • A nivel visual: tiendas llenas de objetos, coches, personas, luces, pantallas, móviles, etc.
  • A nivel auditivo: música en cada comercio, televisiones en consultas médicas, bares y viviendas, megafonías, auriculares, conversaciones,  tráfico, etc.
  • A nivel gustativo: comida hiper-azucarada o hiper-salada, potenciadores del sabor, etc.
  • A nivel olfativo: sudores, perfumes, cremas, desodorantes, jabones, champus y suavizantes, desinfectantes, humo de cigarillos, motores,  etc.

Reducir estímulosA esto hemos de sumar un ritmo de vida vertiginoso: agendas hiper-apretadas con trabajo, familia, deporte,  actividad social, terapias, viajes, formaciones, etc.

¿A qué da lugar todo esto? Pues a que nuestro sistema nervioso esté hiper-estimulado, recibiendo constantemente una cantidad de información imposible de procesar, lo que da lugar al estrés, la angustia, ansiedad, cansacio crónico, insomnio, desorientación vital, altibajos emocionales, mentes que no descansan saltando de preocupación en preocupación…

Consumir objetos, información, actividades, relaciones, etc. es otro mecanismo de control social que nos impide captar la información esencial para el cambio y hacernos más inteligentes y creativos. Muy al contrario, este consumismo desaforado, con su correspondiente hiper-estimulación, nos embrutece, nos enferma y nos insensibiliza.

¿Qué podemos hacer? Decrecer en estímulos, parar, observar dónde y cómo vivimos nuestro día a día, deshacernos de lo que no necesitamos, refinarnos, sensibilizarnos, desarrollar nuestra auto-conciencia, y por ende, nuestra inteligencia y nuestra salud.

Una vez más, si somos conscientes de cómo actuamos tendremos la posibilidad de elegir.

Siempre fuimos libres.

 

Feldenkrais y Judo aplicados a la vida.

Maestro Jigoro Kano

Maestro Jigoro Kano

Cuando el Dr. Feldenkrais desarrolló su método puso mucha atención en que éste pudiera aplicarse, no sólo al óptimo funcionamiento del sistema cuerpo-mente sino también, a la vida misma.

Moshé Feldenkrais fue entrenado directamente por el creador del Judo, Jigoro Kano, y elegido por él para  transmitir el conocimiento de este Arte Marcial por Europa.

En el diseño de su método se puede observar cómo subyacen 4 Principios Fundamentales del Judo, aplicables a la vida diaria,  a saber:

1.- “Prestar gran atención a la relación entre los individuos para el beneficio y bienestar mutuos”

Durante las clases del Método Feldenkrais se presta una atención especial a “cómo” se relacionan las partes del cuerpo entre sí. Además de esto, a menudo se pide a l@s alumn@s que realicen la clase teniendo en cuenta y coordinando su acción con la acción de sus compañer@s. Esto implica que la atención del/a alumn@ debe permanecer, al mismo tiempo, dentro, conectada con sus sensaciones, y fuera, observando el espacio, las personas que lo habitan y los obstáculos potenciales.

Esto implica un entrenamiento de la atención con el fin de mejorar nuestra capacidad para desenvolvernos en el medio social y natural, osea, en la vida misma, de forma inteligente y respetuosa, tanto con nostr@s mism@s como con todo lo demás.

2.- “Actuar con decisión”

Tras considerar todos los componentes posibles del medio interno y externo que pueden afectar a la acción, actuar con decisión significa “hacerlo sin dudar y sin segundos pensamientos que nos puedan hacer titubear”, decía el Maestro Kano

Moshé Feldenkrais se refiere a esto como “Eliminar la acción parasitaria o inhibir movimientos parásitos”. Para Moshé, el logro de la acción correcta, sentida como fluida, fácil y bella, deviene, no tanto de esforzarse y conocer cómo hacer un movimiento correcto, sino de ser conscientes de cuáles son los obstáculos internos que nos impiden que el movimiento, o nuestra acción en el mundo, fluya. Es decir, tomar conciencia de lo que nos produce miedo, vergüenza, desconfianza, pereza, sentido de culpa, etc, dejarlo a un lado y no permitir que nos paralice u obstaculice en nuestra vida diaria.

3.- “Saber cuando parar”

Los dos puntos anteriores nos enseñan “cómo proceder”. El siguiente punto importante es saber “cómo y cuándo parar”.

Dice Jigoro Kano: “Cuando hemos alcanzado el punto que hemos determinado con anterioridad, es entonces cuando debemos dejar de aplicar la técnica en cuestión”.

Durante las Clases, el Dr. Feldenkrais sugiere que, una vez que hemos realizado, una sóla vez, el movimiento propuesto, hagamos una pausa completa, deteniendo toda acción, de forma que el siguiente movimiento constituya una acción totalmente nueva y separada de la anterior.

El punto más importante aquí tiene que ver con no dejarnos llevar por la inercia, lo que daría lugar a una repetición compulsiva y automática del movimiento en cuestión, impidiendo, así, la posibilidad de descubrir cómo organizarnos de forma más eficaz e inteligente de cara a la ejecución del siguiente movimiento o acción.

Aplicar esto a la vida diaria, nos ayuda a “parar y darnos cuenta” de que es erróneo pensar que una estrategia que nos ha dado resultados positivos, en un contexto determinado, puede ser aplicada de forma exacta a otra nueva situación o, por el contrario, que estamos condenados al fracaso por que cambiar o elaborar nuevas estrategias es difícil o está fuera de nuestro alcance.

Funcionar de forma eficaz nos demanda, permanecer siempre alerta, no dejar de aprender y reorganizarnos constatemente para poder adaptarnos a las nuevas situaciones que nos presenta la vida momento a momento.

4.- “Pasea por un único camino, no te vuelvas engreído por la victoria o roto por la derrota, no te olvides de ser precavido cuando estes en calma, y no tengas miedo cuando el peligro aceche”

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Este proverbio evoca la esencia pura del Judo. Implícito, en esta frase, está el que si nos dejamos llevar solamente por el éxito, la derrota seguirá a la victoria, y esto también nos indica que debemos estar siempre alerta, incluso instantes después de haber conseguido una “victoria”.

El Judo y el Método Feldenkrais son artes cuyas lecciones se pueden aplicar  a la vida diaria con el fin de elevar nuestro nivel de conciencia y de perfeccionar y refinar nuestra acción en el mundo.

Helena Guevara

No hay movimiento sin ritmo.

“Encuentra tu propio ritmo”

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Envejecer significa dejar de aprender

learningDice el Dr. Feldenkrais que “La libertad tiene que ver con la posibilidad de tener opciones”.

Los sistemas vivos tienen dos opciones: incapacitarse progresivamente para mantener su estructura u orden interno o, por el contrario, evolucionar hacia una mejor organización u orden superior.

La primera opción tiene que ver con el envejecimiento, tal y como comunmente lo conocemos: enfermedad, restricción de movimiento e incapacidad de adaptación a nuevas situaciones. La segunda, evolucionar hacia un orden superior, tiene que ver con el aprendizaje y la salud, entendiendo ésta en un sentido amplio.

Que la piel se arrugue y el pelo encanezca es un aviso de que el tiempo se acaba y el final se acerca.

Otra vez tenemos dos opciones: resignarnos, dejar que la incapacidad se vaya haciendo dueña de nosotros y tratar de tener el medio externo lo más controlado posible o, por el contrario, aceptar el desafío e indagar, día a día, momento a momento, cómo deshacer los condicionamientos inconscientes que nos causan daño a nosotros y a los demás, y desarrollar la capacidad de adaptación al medio externo.

Ese día va a llegar; digase el final, la muerte, el tránsito, el gran encuentro o como lo queramos llamar y nuestra conciencia, sí o sí, va a mirar hacía atrás y nos va a tocar tomar nota de todo el tiempo perdido en distracciones banales e intuyo cierto arrepentimiento por no haber puesto en el nº1 de nuestras prioridades, el empeño en evolucionar y despertar.

“Es un mito pensar que el despertar espiritual es un fenómeno raro que sólo está a disposición de unos pocos escogidos…Este mito sobre el despertar es un obstáculo para nuestro propio proceso de descubrimiento, por que creemos en una limitación que no es real, sino autoimpuesta.” Adyashanti

Cuando me miro en el espejo me digo, ánimo, aún tienes tiempo de tomar conciencia, de desenredar tus nudos internos, de aligerar la carga, de dar luz a los automatismos que te mantienen en un estado se sueño y sufrimiento.

Envejecer me impulsa a tratar de tomar más y más conciencia acerca de cómo funciono en mi día a día: cómo pienso, cómo me muevo, cómo me relaciono, cómo escribo, cómo me expreso, etc. Por que sólo tomando conciencia de nuestra forma de actuar tendremos la posibilidad de elegir nuevas opciones de funcionamiento más integras, saludables y maduras.

Muchas Gracias.

INFORMACIÓN RETIRO FELDENKRAIS DEL 16 AL 23 JULIO 2018

Helena Guevara

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Nueva Clase Gratuita Feldenkrais On-line Audio.

63983_426614604096339_1477552312_n¡Hola! Aquí tienes una nueva clase del Método Feldenkrais®, en Audio,  guiada por mi.

Una novedosa manera para deslizarte hacia el silencio de tu interior a través del movimiento, de mejorar el funcionamiento de tu cuerpo y aliviar tensiones físicas y mentales. Aprovecha y explora nuevas maneras de moverte y actuar en tu vida cotidiana que sean más fáciles y placenteras. La calidad de tu vida no depende tanto de “qué” es lo que haces sino de “cómo” lo haces.

¡Que la disfrutes!

Prestando atención a cómo nos movemos dejaremos de ser esclavos autómatas

Por Helena Guevara: ¿Quieres algo nuevo para tu vida? ¿Quieres salir de la rutina? ¿Te has planteado alguna vez “qué es la rutina”?

La RAE define la rutina de dos maneras:

1.- Costumbre o hábito adquirido de hacer algo de un modo determinado, que no requiere tener que reflexionar o decidir.

2.- Habilidad que es únicamente producto de la costumbre.

Esta claro que las rutinas, los hábitos, nos ayudan a vivir. Sería un despropósito tener que re-aprender funciones humanas cada día como caminar, hablar, conducir, lavarse los dientes, escribir… entre muchísimas otras. Los hábitos nos facilitan la vida. Pero… ¿Existen hábitos “buenos” y hábitos “malos”? ¿Cuándo un hábito es “bueno” o “malo”?

Podríamos decir que un hábito, una rutina, es “buena“, cuando nos ayuda a Vivir, cuando nos trae sensaciones reconfortantes, cuando nos ayuda a economizar el esfuerzo, a ser más eficientes en nuestras tareas cotidianas y nos permite seguir aprendiendo y refinar lo aprendido. Muchos de los buenos hábitos tienen que ver con el orden, con una buena organización del tiempo, de la familia, del trabajo, de la casa, de nuestras prioridades y de nuestros valores. Los buenos hábitos van unidos a una sensación de ausencia de esfuerzo en las acciones diarias para lograr nuestros propósitos. Y sobre todo un hábito es bueno cuando podemos cambiarlo, elegir hacerlo o no hacerlo.

Y un hábito… ¿Cuándo es “malo”? Pues cuando no podemos cambiarlo, cuando no podemos dejar de hacer eso que hacemos o no podemos hacerlo de forma diferente. Eso quiere decir que ese hábito o rutina que un día nos ayudó, ahora nos entorpece el camino. Se ha rigidificado, se ha vuelto crónico, se ha automatizado de tal forma que ha tomado el poder y no nos permite elegir. LOS HÁBITOS QUE NO PODEMOS CAMBIAR NOS CONVIERTEN EN SUS ESCLAVOS.

 

¿Cómo podemos transformar los hábitos “malos” que nos convierten en sus prisioneros

por hábitos “buenos” que nos proporcionen libertad de elección y de acción?

 

El primer paso es observar, prestar atención y hacernos preguntas acerca de cómo vivimos, de cómo nos conducimos en la vida, de cómo hacemos lo que hacemos. Preguntarnos acerca de si nuestras actividades, relaciones y circunstancias cotidianas nos plantean desafíos interesantes que podemos abordar con interés, gusto, agradecimiento y ausencia de esfuerzo. Si podemos hacerlas, gestionarlas y relacionarnos con ellas de  diferentes maneras.

Cuando no podemos elegir nos sentimos cautivos, atrapados por el hábito o la rutina: ” No puedo dejar de fumar”, “No puedo dejar de tomar tales alimentos”, “Que sería de mi si dejara a mi pareja”, “No puedo cambiar de trabajo, de casa, de ciudad o de país, tal y como están las cosas”, etc

Una vez hemos re-conocido, hemos tomado conciencia de nuestros hábitos y nos hemos dado cuenta si nos hacen más o menos libres habremos de investigar aquellos que nos restan libertad o nos hacen daño con el fin de modificarlos.

El segundo paso será indagar si el hecho de tener la sensación de estar atrapados, de sentirnos insatisfechos con nuestras rutinas tiene que ver con las circunstancias externas o internas.

Si creemos que son las circunstancias externas las causantes de nuestros “males” y limitaciones es que aún no hemos descubierto, no hemos aprendido o no nos han enseñado que CAMBIAR ES POSIBLE pero desde dentro, podemos aprender nuevas formas de obrar, de pensar, de sentir, de vivir CAMBIANDO NUESTRO CEREBRO.

Moshé Feldenkrais desarrollo su método de Toma de Conciencia a través del Movimiento para ayudarnos a cambiar nuestros hábitos limitantes, para ayudarnos a descubrir que sí tenemos opciones y que podemos elegir, gracias a la PLASTICIDAD DEL CEREBRO.

PRUEBA CLASES GRATUITAS

Dar nueva información al cerebro para que se reorganice, para que aumenten sus conexiones neuronales y se amplíen sus combinaciones, es posible hacerlo prestando una atención detallada al movimiento de nuestro cuerpo e investigando alternativas de movimiento más acordes con el diseño humano.

Moshé Feldenkrais descubrió que cada vez que combinamos la atención con el movimiento, se activan millones y millones de células cerebrales. Con la atención consciente las funciones organizativas del cerebro se ponen en acción. Cuanto más combinamos la atención con el movimiento, mayor es el número de células que se unen para formar nuevos patrones y posibilidades en nuestra vida: Nuevas acciones, nuevas ideas, nuevos sentimientos, nuevas emociones, nuevo conocimiento, nuevas posibilidades, nuevas elecciones… ¿No es estimulante?

Muchas gracias.

INFORMACIÓN RETIRO FELDENKRAIS DEL 16 AL 23 JULIO 2018

Inteligencia y disponibilidad de movimiento.

CÓMO TE MUEVES INDICA CÓMO PIENSAS

Por Helena Guevara: El nivel de “disponibilidad de movimiento” de nuestro cuerpo habla a cerca de nuestras “posibilidades de adaptación”. Cuanta más capacidad de adaptación, más posibilidades de sobrevivir en el medio. El que sobrevive en el medio es el más inteligente, luego “disponibilidad de movimiento” e “inteligencia” son las dos caras de una misma moneda.

¿Cuál es tu disponibilidad de movimiento? ¿Cómo te sientes de ágil? ¿Te sientas y te levantas del suelo con facilidad? ¿Te sientes segura caminando por un terreno pedregoso? ¿Bailas, ruedas, saltas? ¿Puedes caminar a cuatro patas? ¿Te consideras inteligente?¿Adaptable? ¿Disponible a lo nuevo?¿Con ganas de vivir?

¿Cómo vive una persona inteligente?

Si quisiéramos crear una sociedad de personas inteligentes…

sentado estudiar¿Les sentaríamos de bebés en un carrito, luego en una sillita de guardería, más tarde en un pupitre en el colegio, la universidad, el master, doctorado…para pasar a la silla de la oficina o sentarlos frente al ordenador o la tv… yendo de un sitio a otro sentados en el coche, tren, metro, bus…y descansando sentado en una terracita tomando algo, o sentados frente a la tv, en el cine, teatro, etc?

¿Introduciríamos el concepto de que sentarse en el suelo no es higiénico, es de mala educación, no es femenino?

¿Pondríamos 1 hora a lo mucho 2 h de “gimnasia” como asignatura en el cole?

¿Alejaríamos a los niños y adolescentes de su sentir, de las actividades artísticas que necesitan de los sentidos para reforzar la mente racional?

¿Introduciríamos las nuevas tecnologías en el aula? ¿O sería mejor sacar a los niños y jóvenes del aula e “introducirlos” en la naturaleza?

Sentado, quieto, entre cuatro aprendes, mirando una pantalla…

¿Qué le ocurre a tu cerebro? ¿Qué le sucede a tu cuerpo? ¿Se desarrolla la inteligencia? ¿Se aprende? o… ¿Se aprende a obedecer?

Muchas gracias

Helena Guevara

VÍDEO – FELDENKRAIS “BABY TEACHER II”

442308340_640Y el maestro continúa enseñándonos…

VÍDEO – FELDENKRAIS “BABY TEACHER I”

Feldenkrais-Class-2-Baby-LivMira esta maravillosa “Master class”:

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