HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

Mensajes en la categoría Crianza

Clase Feldenkrais Audio Gratis

CLASE FELDENKRAIS  GRATUITA “CÍRCULOS CON CADERAS”

Aprovechando la celebración del día de la madre quería compartir con vosotr@s esta Clase de Feldenkrais en Audio de un taller que facilité hace poco.

Madre PechoEn la grabación escucharéis la respiración y ronquiditos de mi bebé, Tao, de 7 meses, ya que mamaba y dormía en mis brazos mientras guiaba esta clase.

Gracias a todas las alumnas, que integraron este hecho con toda naturalidad.

Porque ser madre, amamantar, trabajar, aprender y compartir es posible.

Gracias a todas las mujeres, a todas las madres y abuelas que nos precedieron y abrieron camino para que esto hoy sea posible.

Clase Gratuita “Círculos con Caderas”

 

Cómo los adultos condicionaron nuestra buena o mala postura.

¿Qué significa buena o mala postura? ¿Cómo contribuyeron nuestros padres, cuidadores y profesores a crear una buena o mala postura en nosotros cuando éramos niños?

Para Moshé Feldenkrais “postura” es un término dinámico. Es el modo en el que una persona se organiza a sí misma para la acción. En palabras textuales: “Postura es el empleo que se hace de toda la función neuromuscular.”

BUENA POSTURA

Según su entendimiento, una persona con buena postura es alguien hábil en el uso de sí mismo. Eficaz biomecánicamente y sereno mentalmente. Que sabe actuar deprisa pero sin precipitación, y sobre todo, capaz de emplear toda la potencia que posee sin elementos parásitos.

MALA POSTURA

Una persona con mala postura es alguien que obra con una excesiva tensión muscular o emocional. Ineficaz, en el sentido de que gasta más energía de la que es necesaria para la acción. Torpe o brusca en su forma de actuar, incapaz de realizar acciones sosegadas, precisas o sutiles.

¿CÓMO SE GENERA LA MALA POSTURA?

Existen dos visiones acerca de cómo y cuándo nace la mala postura, de dos investigadores diferentes, que merecen ser expuestas. La de M. Feldenkrais y la de E. Hengstenberg.

VISIÓN DE MOSHÉ FELDENKRAIS

Feldenkrais argumenta que:

“La mala postura se cultiva, en la infancia, durante el periodo de dependencia, cuando el adulto exige al niño que realice actos para los cuales no tiene medios… cuando el fin a alcanzar esta fuera de las posibilidades reales del niño…” M.F

Niña jugando campoExplica que los niños, para no perder la aprobación, la protección o el reconocimiento de los adultos, tratarán de lograr, por todos los medios posibles, encarar la acción que se les demanda, aunque aún no estén preparados. Esto les obligará a forzar su sistema aún en desarrollo, tensándose, encorvándose, contrayendo músculos de cuello, manos o cara, agarrotando las articulaciones pélvicas y paralizando la respiración para no sentir la angustia que les genera la situación.

Estas contracciones excesivas, gestadas en un contexto emocionalmente intenso y perpetuadas en el tiempo, son los componentes de una “mala postura”.

“La mala postura manifiesta, siempre, la tensión emocional a la que se debió su formación.” M.F

Reflexionemos juntos.

¿En que situaciones de la vida los niños se ven obligados a realizar actos para los cuales no están preparados?

Por ejemplo:

• ¿Cuándo, nada más nacer, se separa al bebé de la madre, por que ésta necesita recuperarse?

• ¿Cuando se le pide al niño que duerma sólo, cuando aún anhela el contacto con su madre?

• ¿Cuándo se le obliga a comer “por su propio bien”?

• ¿Cuándo se le incita a andar antes de haber terminado su aprendizaje del gateo?

• ¿Cuándo se le pone un andador, cuando no anda por sí mismo?

• ¿Cuándo se le sienta en el orinal para que aprenda a orinar y a defecar, antes de que él lo demande, porque tiene que ir a la escuela y no puede entrar si usa pañal?

• ¿Cuándo se le separa de la familia y se le mete en centros cerrados cuando aún el niño necesita a sus padres y no a sus iguales?

• ¿Cuándo se le enseña a leer y a escribir, antes de que sienta un interés genuino por números y letras, y así se satisfaga la necesidad de lo adultos de “ver que aprende”?

• ¿Cuándo se le anima a un desafío motriz que no ha elegido por sí mismo, pero da a los adultos la sensación de que le están “enseñando a superarse”?

Veamos ahora que opina E. Hengstenberg…

VISIÓN DE ELFRIEDE HENGSTENBERG

Esta maestra e investigadora, colega de Elsa Gindler, Heinrich Jacoby y Emmi Pickler, en su libro “Desplegándose” habla de la importancia de:

No coartar la libertad de los niños de proceder libremente, de observar, investigar, probar y vencer los obstáculos sin la interferencia del adulto.

Respetar el afán del niño de querer probar las cosas por sí mismo, sin recortar sus iniciativas.

Aprender sin modelos. Por que los niños tienden a realizar los actos que el modelo muestra, cuando ellos aún no han pasado por el proceso de aprendizaje que requieren dichos actos. Además de que el aprendizaje por imitación les acaba alejando de sus propias percepciones internas.

No amenazar, castigar o imponer modos de obrar, ya que esto:

“Obliga al niño a abandonar el contacto natural con su organismo y a exigirle esfuerzos excesivos.”

Según su visión, todos estos aspectos deforman el cuerpo del niño y generan malas posturas.

En resumen, si no nos exigieron ir más allá de nuestros límites, si nos dejaron obrar a nuestra manera, nos permitieron tomar decisiones y aprender a nuestro ritmo y por nosotros mismos, en un contexto emocionalmente equilibrado, cultivamos, una buena postura.

Si nos forzaron a actuar antes de tiempo, si el fin a alcanzar estaba fuera de nuestras posibilidades reales, si no nos dejaron explorar libremente o nos castigaban o amenazaban, entonces cultivamos una mala postura.

Y tú, ¿Cómo te sientes? ¿Cómo es tu postura?

¿Te sientes ágil? ¿Te duele la espalda, los hombros, el cuello? ¿Estas encorvada? ¿Actuas precipitadamente? ¿Cómo es la tensión en tus mandíbulas y en la musculatura de tu cara? ¿Sientes la respiración amplia y libre?

¿Cómo fue tu infancia? ¿Qué quieres para los niños de la generación que te sigue?

Muchas gracias

Helena Guevara

* Próximo artículo: ¿Cómo mejorar nuestra postura?

Cómo nacieron tu carácter y tus creencias.

Crianza Padres HIjosCuando nacimos éramos un cuerpo que sentía. Aún no se había desarrollado nuestra mente racional, ni el lenguaje, ni el pensamiento abstracto, simplemente sentíamos.

Éramos, fundamentalmente, piel y boca. Una piel que pudo ser acariciada o no, que pudo ser respetada o abusada… Una boca que pudo ser alimentada con leche materna o no, alimentada cuando lo demandaba o cuando se le imponía.

Nuestro sistema nervioso se configuró gracias a la información que recibimos a través de las sensaciones tanto de nuestro entorno, como del interior de nuestro cuerpo.

Orinábamos y defecábamos, vomitábamos, nos caíamos, llorábamos… Dice Feldenkrais que según cómo nuestros cuidadores respondieron a estas demandas tan físicas comenzamos a crearnos un modo de comprender el mundo y a generar unas respuestas para adaptarnos a él y sobrevivir. Ante esa brutal dependencia no tuvimos opción y cada uno se adaptó como pudo al contexto que le envolvía. Hicimos todo lo que pudimos para no sentirnos abandonados y obtener afecto, aprobación, protección, seguridad y reconocimiento. Y así nacieron nuestros patrones de comportamiento y nuestro caracter…

Si los adultos aliviaron nuestras necesidades orgánicas con respeto, paciencia y amabilidad creamos una visión del mundo.

Si nos apartaron, nos hicieron sentir culpables o respondieron con dilación ante los diferentes sucesos que aparecían en nuestro cuerpo, formamos otra visión muy distinta.

Probablemente, en el primer caso, comprendimos, somáticamente, que este mundo era un lugar amable que merecía ser explorado con entusiasmo, alegría y agradecimiento. En el segundo caso, posiblemente, sentimos que esta vida, este mundo, era un lugar difícil al que debíamos adaptarnos y resignadamente comenzamos a aceptar el sufrimiento como parte inherente de la vida.

¿Cómo percibes tú la vida? Sé honesto, cómo la percibes realmente, no cómo se supone que la debes percibir.

¿Cómo era el contexto en el que te desarrollaste? ¿Eres consciente de las estrategias, funcionales o disfuncionales, que tuviste que inventar para no perder la sensación de seguridad y no sentirte abandonado?

¿Cómo respondes hoy en día ante los diferentes desafíos de tu vida? ¿Qué estrategias utilizas? ¿Has descubierto cierto patrón de funcionamiento o de respuesta que se va repitiendo a lo largo de tu vida?

Mantén estas preguntas presentes, porque son importantes. Y no tengas prisa por responderlas, por que no es tan fácil… A menudo nos hacemos trampas a nosotr@s mism@s, nos mentimos, para no sufrir…

Dice Moshé:

“Cuando nos hacemos conscientes de lo que, de hecho, estamos haciendo, y no de lo que decimos o pensamos que hacemos, el camino real a la mejoría se abre ante nosotros.”

Lo cual quiere decir que antes de mejorar, cambiar y evolucionar hemos de ser conscientes de “qué es realmente lo que estamos haciendo” y no engañarnos creyendo que “ya sabemos” lo que estamos haciendo.

Feldenkrais es un camino de auto-aprendizaje y auto-consciencia a través del movimiento. Sus clases  te van a enseñar tu potencial muy rápidamente, pero también, te aviso, es un camino de humildad, por que te van a mostrar las mentiras que te cuentas…

Helena Guevara

¿Niños dependientes en cuerpo de adulto?

Padres modelan a hijosPor Helena Guevara: Cuando éramos niños, la atención y el afecto de nuestros padres, su aprobación, eran los únicos medios de subsistencia que teníamos a nuestro alcance y como es lógico, aunque no nos acordemos, hicimos todo lo posible por conseguirlos. Es entonces cuando inconscientemente comenzamos a asociar la seguridad con la aprobación.

Aprendimos que debíamos “ser buenos” para conseguir el afecto que necesitábamos y a sentirnos “culpables” si no obedecíamos dicha pauta establecida por los adultos.

Durante más de 10 años trabajé como asistente social con niños y adolescentes “maltratados” en centros de acogida. Vi casos en extremo dramáticos, pero siempre me impresionaba cómo, a menudo, los niños hablaban con orgullo y cariño de sus padres aunque éstos les hicieran sufrir.

Ese proceso me ayudo ser consciente de cómo el ser humano, por supervivencia física y emocional, tiende a “besar la mano que le da de comer” aunque “esa mano” sea violenta y carezca de respeto y amor.

Años más tarde pude corroborar como mis observaciones estaban apoyadas por la visión de Moshé Feldenkrais, quien afirmaba que:

“La pérdida de la seguridad atormenta más que el dolor del castigo. La angustia por el abandono puede forzar al niño a besar la mano punitiva.”

Si bien es cierto que en los servicios sociales suelen presenciarse los casos más dramáticos, no creo que muchos de nosotros estemos exentos de haber vivido bajo esta circunstancia.

Ahora trata de recordar. Para tus padres y/o profesores… ¿Que significaba “ser bueno”?

¿Estarse quieto, callado, no llorar o no molestar? ¿Obedecer a todas las indicaciones que señalaban? ¿Atender a sus demandas silenciando las propias necesidades? ¿Pensar como ellos? ¿Tener la misma forma de entender el mundo, de funcionar y de relacionarse con él?

¿Sentías cierto “chantaje emocional” que dictaba algo así como… “Si no haces lo que yo quiero, si no te comportas como yo espero de ti, no te voy a querer, me voy a enfadar, me vas a defraudar…”?

Me temo, que la inmensa mayoría de nosotros hemos crecido bajo esta forma de pensar, en la que el adulto ha de modelar al niño según sus propios criterios, sin escuchar sus verdaderas necesidades e inquietudes.

Si nos observamos como adultos podremos darnos cuenta de que, actualmente, nuestra dependencia de otros es tan grande que continuamos teniendo que cumplir con lo que se quiere o se espera de nosotros, para no perder el afecto de nuestros padres, la aprobación social y/o nuestros medios de subsistencia.

Desgraciadamente seguimos siendo niños dependientes pero ahora con cuerpo de adulto. Por continuar viviendo con miedo al aislamiento y a la soledad seguimos perpetuando el patrón de hacer lo que se espera de nosotros, ahogando en silencio nuestra individualidad, nuestras inquietudes y nuestras verdaderas necesidades. Quizás, por eso, acarreamos una constante y subterránea sensación de frustración y de falta de conexión con la verdadera alegría de vivir.

Y lo que más me interesa de esta reflexión es que si no tomamos la responsabilidad sobre nosotros mismos y no maduramos, si continuamos siendo niños con cuerpo de adulto, perpetuaremos este patrón disfuncional de “amor condicionado” y lo transmitiremos a nuestros hijos, a nuestros alumnos y/o empleados y el mundo seguirá siendo como es, nos guste o no.

Por eso dice Feldenkrais que:

“Si queremos crear una sociedad de personas creativas y en desarrollo, hay que suprimir totalmente esa relación de dependencia por la que nos dan un caramelo si somos buenos chicos y hemos de ganarnos el derecho a vivir obedeciendo los deseos del otro”.

Y añade:

“Las personas realmente sanas son aquellas capaces de vivir sus sueños plenamente”.

Entonces, ¿Qué significa madurar? ¿Te consideras una persona creativa, libre y en desarrollo?

Se sincer@ contigo mism@, ¿Estas viviendo tus sueños más anhelados plenamente?

Y más importante aún, ¿Qué quieres para tus hij@s y las generaciones venideras?

Muchas Gracias

Helena Guevara

VÍDEO – FELDENKRAIS “BABY TEACHER II”

442308340_640Y el maestro continúa enseñándonos…

VÍDEO – FELDENKRAIS “BABY TEACHER I”

Feldenkrais-Class-2-Baby-LivMira esta maravillosa “Master class”:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estas dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies