HELENA GUEVARA - Expandiendo los límites de lo posible -

Mensajes en la categoría Hábitos

El sostén interno

Por Philip Unseld: Una de las asociaciones más comunes que evoca el esqueleto humano en nuestra cultura occidental es probablemente la muerte. Entre otras causas hay una serie de símbolos que, con el tiempo, aportaron lo suyo en crear esta asociación no del todo positiva; podríamos citar el esqueleto con guadaña o la calavera en la bandera de los piratas; sin duda hay más.
Pero detrás de este manto hay otro aspecto del esqueleto, sumamente positivo. Desde un punto de vista biológico nuestro esqueleto es de una importancia fundamental en todo lo que hacemos; nos da el soporte, la estructura material en el accionar, una estructura que, cuando se usa de manera eficiente, resulta ser extremadamente fuerte y sin embargo flexible. LEER MÁS »

Mantener la salud cerebral.

Salud CerebralCómo cuenta Álvaro Pascual-Leone, profesor de neurología en la Escuela Médica de Harvard,  en la conferencia que adjunté en el anterior post, nos enfrentamos a un gran desafío como sociedad, en relación a la vejez y  a las enfermedades del Sistema Nervioso Central; dícese alzheimer, parkinson, lesiones cerebrales adquiridas, disminución o pérdida de movimiento, etc.

Se ha demostrado que el mayor riesgo de padecer este tipo de enfermedades es la edad. El riesgo de la edad es un factor mucho mayor que cualquier gen que se haya descubierto hasta ahora y el resultado es que 1 de cada 5 personas en el mundo padece algún tipo de enfermedad relacionada con el Sistema Nervioso. LEER MÁS »

Destruyendo quien creías ser

¿Qué es la autoimagen?

Según el Dr. Feldenkrais todas las personas actuamos según la imagen que tenemos de nosotras mismas. Todo lo que elegimos y todo a lo que nos resistimos, a cada momento, está determinado por nuestra autoimagen. Este impulso de apego y rechazo es lo que conforma nuestro sentido de identidad, es decir, quienes creemos que somos.

La autoimagen es lo que “pensamos” acerca de nosotros mismos. Es como una fotografía interna a través de la cual nos definimos: “yo soy así” o “yo no soy así”, “me gusta” o “no me gusta”, “yo puedo” o “yo no puedo”.

¿Cómo se formó nuestra autoimagen?

Nuestra autoimagen deriva de los condicionamientos que se derramaron sobre nosotros. Se formó durante el embarazo de nuestra madre y durante nuestra primera infancia, quizás incluso antes: Según cómo fuimos concebidos, paridos, cuáles fueron las expectativas familiares, en qué orden nacimos en relación a nuestros hermanos, cuál fue nuestro sexo, nuestras condiciones genéticas, la clase social de nuestra familia, el contexto cultural e histórico que nos rodeaba, cómo nos trataron, cómo nos educaron, qué opinaban otros de nosotros, que experiencias tuvimos, etc.

Así se fue forjando nuestro caracter y esas ¿falsa? sensación de quiénes somos.

Oriente denomina “carga kármika” a estos condicionamientos. Todos los trabajos y métodos que existen en este mundo, que vale la pena señalar, tratan, bien de liberarnos de nuestros condicionamientos con el fin de que descubramos quienes somos realmente, o bien de ir más allá de ellos y comprendamos cual es nuestra verdadera naturaleza.

En relación a esto…

¿Qué puede aportarnos Feldenkrais?

Moshé Feldenkrais considera que nuestra autoimagen esta compuesta de cuatro ingredientes: movimiento, sentimiento, sensación y pensamiento. Dándose todos simultáneamente en cada acción. Esto es, no podemos pensar, sin sentir y sin movernos.

Como sabéis, Feldenkrais® eligió el movimiento, como estrategia de autoconocimiento, por ser el aspecto más concreto y fácil de sentir para todos nosotros.

Él consideraba que nuestra autoimagen corporal es muy restringida, lo cual limita nuestras posibilidades de acción en la vida cotidiana.

Por ejemplo: Si tú no sientes tus clavículas, es prácticamente imposible que las uses en todo su potencial. Si no las sientes significa que no están integradas en tú autoimagen. Sucede lo mismo con todas y cada una de las partes que componen nuestro cuerpo y con sus relaciones.

Al tener una pobre autoimagen corporal, nuestros movimientos se tornan limitados automáticos y repetitivos. Lo mismo ocurre con nuestros pensamientos y sentimientos, por lo que acabamos moviéndonos siempre en base a los mismos “cuatro” registros conocidos. Esta forma de movernos, de pensar, de sentir y de percibir el mundo se hacen tan habituales que acabamos creyendo que “nosotros somos así y la vida también es así”.

Feldenkrais®, a través de sus lecciones de “Autoconciencia a través del movimiento”, nos ayuda a ampliar nuestra autoimagen, a crear más registros de movimiento, a agudizar nuestra capacidad de sentir y a desarrollar nuestro pensamiento creativo. Esto facilita que se vayan desdibujando los patrones habituales y restringidos a través de los cuales hemos vivido nuestra vida hasta ahora.

Las lecciones del Método Feldenkrais® disuelven la imagen fija que tenemos de nosotros mismos, desmantelan quien creíamos ser.

Y esto se siente como un gran alivio.

Pero no te creas lo que digo, mejor compruébalo por tí mism@.

Muchas gracias.

Helena Guevara

“Para dejar de sufrir y cambiar hay que estar dispuesto a cambiar nuestras preciosas creencias y estar dispuestos a convertirnos en personas totalmente diferentes… Por paradójico que parezca la gente quiere cambiar y seguir siendo la misma a la vez.” Moshé Feldenkrais

Quitarse la máscara

12 Razones por las que Feldenkrais® será la “Gimnasia del Futuro”

 

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1.- ENTRENA EL CUERPO Y LA MENTE

Es un verdadero método psicosomático. Entrena y mejora las funciones del cuerpo y del cerebro al mismo tiempo. Ejercita la memoria, desarrolla la inteligencia mientras mejora y alivia la tensión y el dolor del cuerpo.

2.- REJUVENECE PORQUE ESTIMULA EL CEREBRO, NO PORQUE TE VUELVE “MÁS GUAPA”

Genera nueva información para el cerebro. Crea nuevas conexiones neuronales. Te saca de hábitos repetitivos y aprendes nuevas formas de ver y estar en la vida. Por eso rejuvenece, por que  mejora la capacidad funcional y la autonomía y, como consecuencia, te hace sentir más vivo.

3.- PROVOCA SORPRESA Y ASOMBRO, NO ABURRIMIENTO Y PEREZA

Estimula la sorpresa, por que cada clase es nueva y cada movimiento es inesperado. Mantiene al cerebro vivo y la curiosidad despierta.

No se repiten ejercicios mecánicos, posturas, ni movimientos conocidos que acaban aburriendo y haciendo que, al tiempo, se abandone la actividad.

4.- SUSTITUYE EL ESFUERZO POR LA INTELIGENCIA

Aumenta la fuerza por que mejora la calidad de la organización interna de todo el sistema, no por que existe mayor masa muscular o se ha “entrenado más”. Mejora el fondo por que se gasta menos energía al eliminar el esfuerzo superfluo del sistema, optimizando, así, el engranaje de todo el sistema musculo-esquelético.

5.- DESARROLLA LA CAPACIDAD DE PERCIBIR Y SENTIR

Nos hace más sensibles, vulnerables, empáticos y adaptables. Nos conecta con la vida, con los otros, con la tierra, con la fuerza de la gravedad.

No nos vuelve más acorazados y menos disponibles por exceso de tono.

6.- ENTRENA LA ATENCIÓN Y CULTIVA LA PRESENCIA – TE HACE MÁS CONSCIENTE

No distrae con pantallas, músicas altas, ni movimientos bruscos. No te invita a evadirte, a dejar de pensar y desconectar. Al contrario, te trae al presente, te ayuda a conocerte y a conectar profundamente contigo.

7.- CENTRADO EN LA CALIDAD, NO EN LA CANTIDAD

Mejora la calidad y la eficacia de todos nuestros movimientos, es decir, mejora la acción de todo lo que realizamos en la vida, por que se basa en aprender a organizarse mejor en vez de en seguir enforzándose más.

No apuesta por llegar más lejos, estirar más la musculatura, tonificar más los músculos, resistir más tiempo en la postura o conseguir mejor marca.

8.- APUESTA POR LA LENTITUD, NO POR EL ESTRÉS Y LA ACELERACIÓN

Anima a buscar un ritmo más lento, a bajarse del vertiginoso acelerón social y recuperar el propio ritmo vital. Por que la lentitud invita al silencio, al descanso y la contemplación, y el estado contemplativo es el refugio de ideas brillantes que nos ayudan en nuestro proceder.

9.- INVITA A DISFRUTAR DEL PROCESO, NO A LOGRAR METAS

Alienta a gozar del proceso del movimiento, a sentir, a disfrutar… No anima esforzarse, a sufrir “un poco más”, para conseguir el tono adecuado, la elasticidad necesaria o el cuerpo ideal.

10.- INTEGRA Y UNE, NO SEPARA

Trabaja con todo el esqueleto, con todos los músculos, con todos los sentidos y sus relaciones. Devuelve a cada músculo y a cada hueso su función.

No entrena músculos por separado: abdominales, bíceps, cuádriceps… ni disocia el cuerpo en partes: rodillas, caderas, cuello… Sino que integra, conecta y une todas y cada una de las partes que componen el movimiento de nuestro cuerpo, mejorando, así, la función y la acción en el mundo.

11.-PREPARA PARA MEJORAR, NO PARA COMPETIR

Por que no existe la posibilidad de compararse con otros durante la clase. Cada persona está centrada en mejorar la calidad de su propio proceso. Si acaso, sólo, una misma compara si cada movimiento es más fácil y agradable que el anterior. Es decir, si se ha mejorado la calidad de la acción.

12.- NADIE ENSEÑA, LA PERSONA APRENDE

Es una enseñanza no directiva y un aprendizaje experimental. Uno aprende por si mismo sin un modelo “ideal” al que imitar.

Helena Guevara

Cómo nacieron tu carácter y tus creencias.

Crianza Padres HIjosCuando nacimos éramos un cuerpo que sentía. Aún no se había desarrollado nuestra mente racional, ni el lenguaje, ni el pensamiento abstracto, simplemente sentíamos.

Éramos, fundamentalmente, piel y boca. Una piel que pudo ser acariciada o no, que pudo ser respetada o abusada… Una boca que pudo ser alimentada con leche materna o no, alimentada cuando lo demandaba o cuando se le imponía.

Nuestro sistema nervioso se configuró gracias a la información que recibimos a través de las sensaciones tanto de nuestro entorno, como del interior de nuestro cuerpo.

Orinábamos y defecábamos, vomitábamos, nos caíamos, llorábamos… Dice Feldenkrais que según cómo nuestros cuidadores respondieron a estas demandas tan físicas comenzamos a crearnos un modo de comprender el mundo y a generar unas respuestas para adaptarnos a él y sobrevivir. Ante esa brutal dependencia no tuvimos opción y cada uno se adaptó como pudo al contexto que le envolvía. Hicimos todo lo que pudimos para no sentirnos abandonados y obtener afecto, aprobación, protección, seguridad y reconocimiento. Y así nacieron nuestros patrones de comportamiento y nuestro caracter…

Si los adultos aliviaron nuestras necesidades orgánicas con respeto, paciencia y amabilidad creamos una visión del mundo.

Si nos apartaron, nos hicieron sentir culpables o respondieron con dilación ante los diferentes sucesos que aparecían en nuestro cuerpo, formamos otra visión muy distinta.

Probablemente, en el primer caso, comprendimos, somáticamente, que este mundo era un lugar amable que merecía ser explorado con entusiasmo, alegría y agradecimiento. En el segundo caso, posiblemente, sentimos que esta vida, este mundo, era un lugar difícil al que debíamos adaptarnos y resignadamente comenzamos a aceptar el sufrimiento como parte inherente de la vida.

¿Cómo percibes tú la vida? Sé honesto, cómo la percibes realmente, no cómo se supone que la debes percibir.

¿Cómo era el contexto en el que te desarrollaste? ¿Eres consciente de las estrategias, funcionales o disfuncionales, que tuviste que inventar para no perder la sensación de seguridad y no sentirte abandonado?

¿Cómo respondes hoy en día ante los diferentes desafíos de tu vida? ¿Qué estrategias utilizas? ¿Has descubierto cierto patrón de funcionamiento o de respuesta que se va repitiendo a lo largo de tu vida?

Mantén estas preguntas presentes, porque son importantes. Y no tengas prisa por responderlas, por que no es tan fácil… A menudo nos hacemos trampas a nosotr@s mism@s, nos mentimos, para no sufrir…

Dice Moshé:

“Cuando nos hacemos conscientes de lo que, de hecho, estamos haciendo, y no de lo que decimos o pensamos que hacemos, el camino real a la mejoría se abre ante nosotros.”

Lo cual quiere decir que antes de mejorar, cambiar y evolucionar hemos de ser conscientes de “qué es realmente lo que estamos haciendo” y no engañarnos creyendo que “ya sabemos” lo que estamos haciendo.

Feldenkrais es un camino de auto-aprendizaje y auto-consciencia a través del movimiento. Sus clases  te van a enseñar tu potencial muy rápidamente, pero también, te aviso, es un camino de humildad, por que te van a mostrar las mentiras que te cuentas…

Helena Guevara

Desarrolla tu potencial a través del Movimiento.

Depertar potencial con Feldenkrais¿Desarrollar mi potencial gracias al Método Feldenkrais? ¿Qué significa eso exactamente?. Además… ¿Feldenkrais no es una técnica de movimiento consciente dirigida a enseñar a las personas a que se muevan mejor? ¿No es un método para mejorar los dolores de espalda y articulaciones y para mejorar tanto la calidad como la amplitud del movimiento del cuerpo? Sí, pero no.

Si bien es cierto que los resultados de practicar el Método Feldenkrais tienen que ver con aliviar los dolores de músculos, huesos y articulaciones, alinear la columna, curar y prevenir lesiones, y mejorar la calidad y amplitud del movimiento, esta no fue la verdadera intención de Moshé cuando creó su método.

Su auténtico anhelo era ayudar a las personas, que así lo quisieran, a desarrollar su auto-conciencia, incrementar su capacidad de aprendizaje, fomentar su imaginación, impulsar su creatividad y avivar su espontaneidad.

Para facilitar todo esto Feldenkrais eligió el movimiento. ¿Por qué?

Si te paras a observar detenidamente, te darás cuenta de que en cada acción que realizamos están implicados el pensamiento, el sentimiento y el movimiento.

Por experiencia sabemos que no es fácil reconocer nuestros hábitos de pensamiento, nuestras creencias, ni tampoco nuestros hábitos de reacción emocional. Es complejo cambiar el pensamiento pensando, también cambiar nuestras emociones por ser tan intangibles y difíciles de detectar, sin embargo…

Sentir el movimiento es mucho más perceptible, concreto y accesible para todos.

Además, teniendo en cuenta que a nivel neurológico un cambio en la corteza motriz genera cambios equivalentes en el área emocional e intelectual, podemos entender por qué Moshé Feldenkrais escogió el Movimiento como puerta de entrada para originar cambios en el Sistema Nervioso y paralelamente en nuestra forma de pensar y de sentir.

Por misterioso que parezca, a través del movimiento podemos dar luz a todos esos hábitos que nos impiden vivir con más libertad y contactar con nuestro ser más profundo y crear el espacio necesario para que se exprese nuestro potencial, es decir, todas las posibilidades existentes y disponibles pero no usadas hasta ahora.

Feldenkrais resume su pensamiento aludiendo a la siguiente parábola tibetana:

“Una persona sin autoconciencia se parece a un carruaje en el que los pasajeros son los deseos, los caballos los músculos y el carruaje mismo el esqueleto. La auto-conciencia es el cochero, dormido. Mientras el cochero siga dormido, el carruaje será arrastrado sin objetivo alguno hacia este o aquel sitio, cada pasajero procurará dirigirse hacia un sitio particular y los caballos tirarán en otras direcciones. Pero cuando el cochero se despierta y empuña las riendas, los caballos tiran del carruaje hacia los destinos a donde deben llevar a los pasajeros.”

A esto añade:

“En los momentos en los que se une el sentimiento, los sentidos, el pensamiento y el movimiento, el carruaje avanza a gran velocidad por el camino que le corresponde. El ser humano puede, entonces efectuar descubrimientos, inventar, crear, innovar y “saber”. Comprende, entonces, que su pequeño mundo y el mundo que le rodea no son sino uno y el mismo y, en esa unión, ya no se siente sólo.”

Si esto es Feldenkrais… ¡Yo me apunto! ¿Y tú?

Muchas gracias

Helena Guevara

Envejecimiento y falta del movimiento.

Felden clase 5¿Cómo te sientes cuando ves a un hombre o mujer de edad avanzada moverse lentamente y con gran dificultad? ¿Crees que ese es tu destino? ¿Crees que los seres humanos estamos condenados, con el paso de los años, a movernos de forma más restringida, a ser cada vez menos adaptables, más rígidos e inflexibles?

Si nos guiamos por lo que observamos a nuestro alrededor esta creencia esta bien fundamentada, ya que la mayor parte de las personas mayores que vemos en nuestra sociedad están muy limitadas a nivel de movimiento y cada vez son menos autónomas y más dependientes.

Pero si nos guiamos por cómo, efectivamente, está diseñado el sistema nervioso del ser humano, la creencia de que el envejecimiento trae consigo la limitación del movimiento quedará invalidada.

Abreviadamente podemos decir que el sistema nervioso humano está diseñado para mejorar, sin fin, su capacidad de moverse, de pensar y de sentir. Es decir, la posibilidad de aprender, en cualquiera de estas áreas, no tiene límites y no disminuye con la edad.

Lo que sucede es que una vez que encontramos una manera de desenvolvernos y de movernos en la vida que más o menos funciona, nos dedicamos a repetir esa estrategia una y otra vez, generando una serie de hábitos que se graban “a fuego” en nuestro cerebro. Al “movernos” siempre, de la misma manera, dentro de lo conocido, de forma automática, sin explorar nuevas opciones, afianzamos y perpetuamos unas rutas neuronales concretas, que con el paso de los años se convierten en las conocidas “manías de viejo”. Ser maniático no es un rasgo de la personalidad, ni una desgraciada cualidad de la vejez. Significa tener un escaso repertorio de respuestas a las demandas de una vida misteriosamente cambiante y una compulsión interior a repetir reiteradamente las mismas formas de funcionar.

Una persona “maniática” es una persona que ha dejado de aprender, que por desconocimiento e inconsciencia, ha elegido dejar de alimentar a su cerebro con nuevas opciones, con nuevos registros de movimiento, nuevos puntos de vista sobre un mismo aspecto, nuevas maneras de hacer lo mismo de forma diferente.

El Método Feldenkrais, de auto-conciencia a través del movimiento, pretende, precisamente, ofrecer a nuestro sistema nervioso más opciones de movimiento, ampliar el rango de movilidad de todas y cada una de las articulaciones del cuerpo, despertar nuevas posibilidades de acción más eficaces, suaves y fáciles a las usadas hasta hoy.

Dice el Dr. Feldenkrais:

“El perfeccionamiento no tiene límites. El hombre que estaba habituado a leer a la luz de una antorcha o una lámpara de aceite pensó que la vela de cera era la última palabra y no prestó mayor atención al humo, el hollín o el olor que despedía. Cuando consideramos el posterior desarrollo de la iluminación artificial, comprendemos que al fijar límites sólo nos basamos en la ignorancia. Cada vez que ampliamos los confines de nuestro conocimiento y auto-conciencia, aumentan nuestra sensibilidad y la precisión de nuestras acciones y se expanden los límites de lo que consideramos normal”.

Personalmente cuando miro al futuro tengo claro que tipo de viejecita quiero ser.

• Quiero ser autónoma, ágil y despierta. Quizás no tenga “el traje tan planchado como ahora”, pero espero sentirme en él más cómoda que hoy.

• Quiero moverme de forma más armoniosa y liviana, subir al monte y cansarme menos por estar mejor organizada, levantarme del suelo con más agilidad y al caminar descalza por las rocas, a la orilla del mar, tener más habilidad y mejor equilibrio.

• Quiero sentir siempre curiosidad por la vida, ganas de aprender y fuerza vital para hacerlo.

• Quiero conocer mi propio ritmo y respetarlo, sin importarme cuál es el ritmo marcado por la sociedad actual.

• Quiero sensibilizarme, desarrollar más y más la capacidad de sentir, y así poder discernir con más claridad lo que realmente necesito en cada momento. Empatizar mejor, por ser más sensible, y tener el corazón más abierto para que puedan entrar en él más personas, sean como sean y piensen como piensen.

• Quiero seguir investigando, practicando y compartiendo el Método Feldenkrais, por que es la herramienta más completa e inteligente, que hasta hoy he conocido, para lograr todo lo que he expuesto anteriormente.

Y, también, quiero “meterte el gusanillo” para que te animes a conocer ¿Qué es Feldenkrais? y despertar tu curiosidad y que nunca dejes de aprender y que descubras, sean cuales sean tus condiciones de salud y tu edad, que tu capacidad de mejora no tiene límites.

Por cierto… ¿Tú cómo quieres ser de mayor?

Muchas Gracias

Helena Guevara

“Idear nuevas alternativas contribuye a que seamos

más fuertes y sabios.” M. Feldenkrais

Aprender en Libertad gracias a Feldenkrais.

Aprender en LIbertadUno de los aspectos que más sorprende a las personas que se acercan a conocer el Método Feldenkrais es que no existe un profesor que enseña cuál es la forma correcta de moverse.

Cuando llegas a clase, la profesora, o más exactamente, la persona que facilita el aprendizaje, te pide, por favor, que te tumbes en el suelo, sobre la colchoneta y que cierres los ojos.

Comienza la aventura…

A partir de ahí, quién facilita el aprendizaje irá guiando tu atención, amablemente, a través de la voz, hacia diferentes áreas de tu cuerpo y, lentamente, te orientará para que observes las sensaciones que generan en tí los movimientos sugeridos por ella.

Disfruta de la sensación de no saber…

Movimientos pequeños, no habituales, lentos y casi siempre… ¡Sorprendentes!. Nunca sabrás de antemano en qué va a consistir la clase y te será imposible anticipar el movimiento que vendrá a continuación.

Esto está diseñado para entrenar tu atención y que aprendas a permanecer siempre alerta, también para que tu mente se vaya deshabituando de la tendencia de querer anticipar el futuro y controlar lo que va a suceder.

Respetando tu propio ritmo…

La clase transcurrirá en un tempo lento, para que puedas realizar tu viaje de auto-exploración despacio, con tranquilidad, y así encontrar tu propio ritmo, el tuyo, sin importar cuál sea el de los demás. Solamente, en un estado de semi-trance, los pequeños detalles imprescindibles para el cambio podrán aflorar a tu conciencia.

Tomando conciencia de ti mismo en movimiento…

Darte cuenta, por ti misma, de cómo organizas la manera en la que te mueves, es el primer paso para el cambio y la mejora que anhelas, porque no puedes cambiar si no sabes qué es lo que debes cambiar ni cómo.

En un espacio respetuoso y sin juicio…

Sorprendentemente, en las clases de Feldenkrais, nadie te va a decir cómo hacerlo, pero sí se te ofrecerán las herramientas para que aprendas cómo mejorarte a ti mismo. Nadie te va a juzgar ni a corregir durante la clase, todo el espacio es para tí, porque sólo tú estás realmente capacitado para cambiarte a ti mismo. Nadie lo puede hacer por tí. eres el protagonista y el responsable de tu propio cambio. Se acabó depender de autoridades externas que, supuestamente, saben más que tú.

Por todo esto y más, Feldenkrais es un sistema creado para aprender por uno mismo, para desarrollar la tan anhelada autonomía y para descubrir que tomar la responsabilidad de nuestro propio cambio nos abre la puerta a la verdadera libertad.

Helena Guevara

Premio y Castigo – Dos obstáculos para materializar tus sueños

Feldenkrais tenía un novedoso concepto de Salud, decía que:

“Las personas realmente sanas son aquellas capaces de vivir sus sueños plenamente.”

Además sostenía que:

“Si queremos crear una sociedad de personas creativas y en desarrollo, hay que suprimir totalmente esa relación de dependencia por la que nos dan un caramelo si somos buenos chicos y hemos de ganarnos el derecho a vivir obedeciendo los deseos del otro.”

Observó que el sistema de educación conductual premio y castigo, predominante en nuestra cultura, anulaba la facultad del ser humano de desarrollarse plena y libremente como persona y le incapacitaba para desarrollar la habilidad de crear la realidad que deseaba.

Premio y Castigo¿Por qué el modelo conductista de premiar y castigar impide que realicemos nuestros sueños?

La mayoría de nosotros hemos sido educados bajo el paradigma premio-castigo, lo que genera una necesidad compulsiva de éxito y/o miedo al fracaso. Esto nos ha hecho ser personas inseguras y miedosas o en exceso ambiciosas y enfocadas en el logro, bien sea económico, personal o social.

Pero analicemos esto más detenidamente…

MIEDO AL FRACASO

Durante nuestra infancia, la mayoría de nosotros, hemos sido juzgados, criticados, evaluados, amenazados, reprimidos, castigados, suspendidos, sermoneados, etc. En la familia, por nuestros padres, en la escuela, por nuestros profesores, en la iglesia, por los curas y en la calle, por nuestros vecinos. Unas veces de forma manifiesta, otras de forma más sutil. Esto ha hecho que crezcamos con miedo; miedo a ser castigados, a ser inadecuados, a no ser aceptados, etc.

Recordemos que nuestro cerebro reptiliano, el más antiguo y primitivo de los tres, bajo amenaza se activa, poniendo en funcionamiento el mecanismo de huida o defensa con el fin de mantener la supervivencia. Al activarse el cerebro reptiliano se desconectan las áreas más evolucionadas del cerebro, como la corteza prefrontal, encargada, entre otras funciones, del pensamiento abstracto y de la solución creativa de problemas.

Esto hace que bajo amenaza de castigo se inhiba la capacidad de dar respuestas ingeniosas ante los obstáculos que van apareciendo en el proceso de materialización de nuestros sueños.

Además el miedo a ser juzgado, junto con el miedo a perder la aprobación externa, hace que la exploración espontánea de nuevas opciones vaya disminuyendo hasta quedar anulada por completo.

En resumen, el miedo al fracaso y al castigo hace que nos quedemos paralizados, impide que nos pongamos en marcha, que demos un sí rotundo a lo que dicta nuestro corazón y que materialicemos nuestros sueños.

NECESIDAD COMPULSIVA DE ÉXITO

De nuevo, hemos de remontarnos a nuestra infancia, cuando nuestra necesidad de pertenencia y de sentirnos seguros y aceptados sólo era satisfecha cuando estábamos a la altura de las expectativas de nuestros cuidadores.

Cuando respondíamos tal y como se esperaba de nosotros recibíamos diferentes tipos de premios: alabanzas, elogios, aplausos, recompensas materiales, etc. Así es cómo se configuró nuestro modelo sentimental de conducta, es decir, la forma en la que aprendimos a conducirnos en la vida.

Inconscientemente, una vez “adultos”, continuamos repitiendo este modelo de conducta buscando la aprobación y el reconocimiento familiar y social a través del éxito en las áreas que nuestra familia o nuestra sociedad considera adecuadas.

Esta necesidad compulsiva de éxito y/o de aprobación hace que, corramos apresuradamente, hacia delante, en pos del éxito, saltándonos partes del proceso imprescindibles para la concreción de nuestros deseos, o bien que nos desviemos de nuestros anhelos personales y acabemos materializando los deseos de otros.

Entonces… ¿Cómo deshacernos de estos condicionamientos? ¿Cómo realizar lo que verdaderamente deseamos?

  • Descubriendo qué es lo que realmente queremos. No lo que se espera de nosotros, discerniendo qué deseos son propios y cuáles son  impuestos por las expectativas de nuestra familia y/o de nuestra sociedad.
  • No teniendo miedo a explorar, a probar, a intentar… aceptando que equivocarse es una parte natural e imprescindible del proceso de aprendizaje.
  • No teniendo miedo al que dirán, al juicio externo, reconociendo nuestra propia valía y respetando nuestra propia individualidad.
  • Conociendo y respetando nuestro propio ritmo, yendo despacio y prestando atención al proceso, al arte de ir logrando.
  • Y sobre todo, sobre todo, disfrutando del camino…

¡MEJORA TU SALUD, CREA TUS SUEÑOS!

Gracias

Helena Guevara

El coraje de moverse lentamente y sin esfuerzo.

foto_rueckenCada vez tengo más claro que el Método Feldenkrais es sólo y exclusivamente para personas valientes. Ya sabemos que la persona valiente no es la que no tiene miedo sino la que tiene el coraje de confrontarse con sus sombras, sus miedos, heridas y dificultades.

En este momento existen en nuestra sociedad multitud de propuestas de “salud” que tienen que ver con el entrenamiento muscular, estiramientos y tonificación.  Todas ellas, a menudo, rodeadas de músicas trepidantes, diseñadas en forma de series repetitivas de movimientos rápidos y con instructor@s a los que imitar que, además de hacerlo “mejor” que nosotr@s, nos alientan a esforzarnos siempre un poco más. Dichoso esfuerzo… dichosa cultura judeo-cristiana que nos maldijo insertando en el inconsciente colectivo la creencia de que tendremos que esforzarnos y sufrir para lograr expiar la culpa de un tal Adán que comió no se qué manzana prohibida…

El Método Feldenkrais va contracorriente, quizás por eso cuesta darlo a conocer…

El Dr. Feldenkrais, a través de su ingenioso método, nos propone movernos muy lentamente y reducir el esfuerzo al máximo posible, sin, jamás, ir más allá de nuestros propios límites. De esta manera, podremos afinar nuestra sensibilidad y, nuestra atención captará detalles acerca de nosotr@s mism@s, de nuestra forma de movernos y de estar en el mundo que hasta ahora eran inconscientes y habían pasado inadvertidos. Es en este momento cuando el coraje entra en juego, por que nos daremos cuenta de que, en muchas ocasiones, nuestro cuerpo no sabe responder a las ordenes dictadas por nuestro cerebro (por ejemplo: trata de flexionar, lentamente y sin esfuerzo, el dedo anular de una de tus manos sin que se flexione ni el meñique y ni el dedo corazón). También encontraremos puntos de dolor que hasta ahora pasaban desapercibidos, desconexiones entre diferentes partes de nuestro cuerpo, desorganización en relación al orden organicamente “correcto” de movernos (por ejemplo utilizando la musculatura del cuello en primer lugar cuando queremos levantar la cabeza del suelo si permanecemos tumbados boca arriba, en vez de inicar el movimiento desde los músculos del bajo abdomen).

Para nuestro ego no es plato de buen gusto darnos cuenta de que sabemos mucho menos de lo que creíamos, de que nuestro cuerpo alberga  y enquista mucha información dolorosa que tiene que ver con nuestra historia personal, familiar y cultural…

Por eso hace falta coraje, por que el Método Feldenkrais te confronta con tu lado oscuro. Cuerpo, movimiento y fuerza de la gravedad son los ingredientes base para este camino de autoconocimiento.

¿Lo bueno? A parte de ser una gran estrategia para tomar conciencia de tus sombras, lo bueno es que tomas conciencia por ti mism@, que nadie se entera de la profundidad dolorosa de tu proceso, que no lo tienes que exponer en público, que puedes vivirlo íntimamente y ser tú tu propi@ maetsr@. Lo bueno, también, es que estarás acompañad@ por un/a profesor/a que “no lo hace mejor que tu”, que no te juzga, que te alienta a hacer menos, a ir más despacio y más profundo, que es compasiv@ y también autoconsciente de sus propias limitaciones.

Gracias.

Helena Guevara

“Encuentra tu verdadera debilidad y ríndete a ella. Ahí está el camino de la genialidad. La mayoría de la gente pasa su vida usando sus fortalezas para superar o encubrir sus debilidades. Hay unos pocos que utilizan sus fuerzas para incorporar sus puntos débiles, que no se dividen, esas personas son raras de encontrar. En cualquier generación hay unos pocos y son quienes la lideran”Moshé Feldenkrais 

El intestino tiene cerebro

¿QUE TE DICEN TUS TRIPAS?

¿Quieres vivir en paz? ¿Ser más inteligente? ¿Tener más claridad? ¿Desarrollar tu percepción?

No sólo tenemos tres cerebros en la Cabeza (reptiliano, mamífero y neocórtex), sino que tenemos otro en el Corazón y… ¡otro en el Intestino!, llamado Segundo Cerebro o Sistema Nervioso Entérico, que no solo garantiza nuestra supervivencia sino que además nos ofrece una sabiduría ancestral basada en la percepción directa y las intuiciones… si es que lo queremos escuchar. ¿Que te dicen tus tripas?

 ¿Sabías que… ?

  • Contiene unas 100 millones de neuronas (más de las que hay en la médula espinal o en el sistema nervioso periférico) situadas en las paredes del intestino, que mide unos 9m, desde el esófago hasta el ano y tiene una superficie interior de 150m2.
  • La estructura de las neuronas digestivas es totalmente idéntica a la estructura de las neuronas cerebrales y tienen la capacidad de liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas.
  • Estas neuronas permiten que el intestino realice la función motora, secretora, digestiva, absortiva, eliminatoria y de protección inmunológica de forma apropiada sin que el cerebro principal tenga que intervenir en ella.
  • Esta red neuronal, como la del sistema nervioso central, envía y recibe información, recuerda experiencias y aprende.
  • La información entre el intestino y el cerebro es bidireccional, el cerebro afecta al intestino y el intestino al cerebro, además la información que fluye del vientre al cerebro es mayor que del cerebro al vientre.
  • El 90% de la serotonina, la hormona del bienestar, la producimos en el intestino, como respuesta a una alimentación y digestión sanas.
  • También tenemos ahí sustancias parecidas a las benzodiacepinas, lo que quiere decir que tenemos poder ansiolítico, tranquilizante, en la tripa,
  • El segundo cerebro tiene un vínculo profundo con nuestras emociones y nuestro bienestar gracias los nervios presentes en nuestro intestino. El lenguaje popular refleja claramente la relación entre las emociones y el sistema digestivo: “Tengo mariposas en el estómago”, “Me lo dicen las tripas”, “Siento un nudo en el estómago”, “Tengo un nudo en la garganta”, “No me lo puedo tragar”, etc.
  • No sólo lo que comemos, cómo y cuando lo comemos, afecta a la salud de este Segundo Cerebro, también afecta la obsesión por un vientre plano, unos abdominales desarrollados en exceso, a menudo tensos, la falta de movilidad armoniosa de la pelvis, un uso inadecuado de los músculos pelvianos…etc
 

Bajo amenaza o castigo nuestro cerebro no aprende

sugata mitraGracias a la Neurociencia, es ya una evidencia científica que los seres humanos no aprendemos bajo la influencia de amenazas o castigos. La supervivencia es más importante que el aprendizaje. Por eso cuando nuestro cerebro reptiliano detecta cualquier tipo de amenaza desconecta áreas más evolucionadas, como la corteza prefrontal, encargada del aprendizaje.

Podemos sentirnos amenazados cuando nos juzgan, nos corrigen, nos manipulan, cuando nos examinan o dirigen, cuando nos ponen aprueba o nos desafían con el fin de valorarnos. Pero más importante aún es tomar conciencia de cuando corregimos, dirigimos, juzgamos o manipulamos a nuestros hijos, alumnos, padres, pareja o amigos.

Os dejo este interesante video de Sugata Mitra acerca del Sistema Burocrático, el Aprendizaje y su visión de futuro. Genial, este hombre y su experimentos.

Prestando atención a cómo nos movemos dejaremos de ser esclavos autómatas

foto_rueckenCada vez que combinamos la atención con el movimiento, se activan millones y millones de células cerebrales. Con la atención consciente las funciones organizativas del cerebro se ponen en acción.

Cuanto más combinamos la atención con el movimiento, mayor es el número de células que se unen para formar nuevos patrones y posibilidades en nuestra vida: Nuevas acciones, nuevas ideas, nuevos sentimientos, nuevas emociones, nuevo conocimiento…¿No es estimulante?

Inteligencia y disponibilidad de movimiento.

CÓMO TE MUEVES INDICA CÓMO PIENSAS

Por Helena Guevara: El nivel de “disponibilidad de movimiento” de nuestro cuerpo habla a cerca de nuestras “posibilidades de adaptación”. Cuanta más capacidad de adaptación, más posibilidades de sobrevivir en el medio. El que sobrevive en el medio es el más inteligente, luego “disponibilidad de movimiento” e “inteligencia” son las dos caras de una misma moneda.

¿Cuál es tu disponibilidad de movimiento? ¿Cómo te sientes de ágil? ¿Te sientas y te levantas del suelo con facilidad? ¿Te sientes segura caminando por un terreno pedregoso? ¿Bailas, ruedas, saltas? ¿Puedes caminar a cuatro patas? ¿Te consideras inteligente?¿Adaptable? ¿Disponible a lo nuevo?¿Con ganas de vivir?

¿Cómo vive una persona inteligente?

Si quisiéramos crear una sociedad de personas inteligentes…

sentado estudiar¿Les sentaríamos de bebés en un carrito, luego en una sillita de guardería, más tarde en un pupitre en el colegio, la universidad, el master, doctorado…para pasar a la silla de la oficina o sentarlos frente al ordenador o la tv… yendo de un sitio a otro sentados en el coche, tren, metro, bus…y descansando sentado en una terracita tomando algo, o sentados frente a la tv, en el cine, teatro, etc?

¿Introduciríamos el concepto de que sentarse en el suelo no es higiénico, es de mala educación, no es femenino?

¿Pondríamos 1 hora a lo mucho 2 h de “gimnasia” como asignatura en el cole?

¿Alejaríamos a los niños y adolescentes de su sentir, de las actividades artísticas que necesitan de los sentidos para reforzar la mente racional?

¿Introduciríamos las nuevas tecnologías en el aula? ¿O sería mejor sacar a los niños y jóvenes del aula e “introducirlos” en la naturaleza?

Sentado, quieto, entre cuatro aprendes, mirando una pantalla…

¿Qué le ocurre a tu cerebro? ¿Qué le sucede a tu cuerpo? ¿Se desarrolla la inteligencia? ¿Se aprende? o… ¿Se aprende a obedecer?

Muchas gracias

Helena Guevara

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